BADALONA (BARCELONA), 24 (EUROPA PRESS)
La hermana de Abdellatif Nekkavi, detenido en la calle Pau Piferrer de Badalona por su presunta vinculación con el terrorismo islamista, explicó que éste "es una persona normal, que tenía su trabajo, iba a la piscina, a la playa, salía con sus amigos y casi siempre se reunía con su familia".
Sanai, que no se hallaba en casa en el momento de la detención, explicó que su hermano lleva cinco años en España. Su otro hermano sí que estuvo presente durante la detención, pero la Policía "no le dijo nada".
Las hermanas del detenido expresaron su indignación porque la Policía no se identificó al entrar en la vivienda. Otros vecinos de la calle Pau Piferrer comentaron que a Nekkavi se lo llevaron con la cabeza cubierta.
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron hoy a Nekkavi alrededor de las 6:40 horas en Badalona (Barcelona). Esta acusado de participar en el envío de fondos a Irak en apoyo de la "yihad" contra occidente. Además, está presuntamente involucrado en la obtención de documentos de identidad falsos para islamistas radicales que viajaban a ese país, informó el Ministerio del Interior.
En el dispositivo policial han participado agentes de los GOES (Grupo de Operaciones Especiales) y la Unidad de Intervención Policial. El detenido será trasladado en las próximas horas a Madrid para su puesta a disposición de la Audiencia Nacional.
El grueso de la 'Operación Tigris' se desarrolló el 15 de junio de 2005 con la detención de 11 personas en Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía. Los once arrestados formaban parte de una red más amplia relacionada con la organización Ansar Al Islam, que abarcaba varios países y con las mismas funciones, el envío de muyaidines a Irak. Los principales responsables de la red eran dos ciudadanos marroquíes que residían en Siria hasta que fueron detenidos en mayo de 12004, cuando fueron extraditados a su país.
El grupo desarticulado en España financiaba sus actividades a través de la delincuencia común, robos con violencia, tráficos de drogas y falsificación de documentos. Algunos de los detenidos en aquella operación ya habían manifestado la intención de convertirse en terroristas suicidas, después de haber efectuado los rituales en los que se adquiere la condición de mártir.