Actualizado 19/01/2009 21:13 CET

El juez que reabrió el caso del Cougar tomará declaración al autor del atestado del accidente y a agentes del CNI

MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

El magistrado del Juzgado Militar Territorial número 11 de Madrid, que investiga el accidente del helicóptero Cougar español que se estrelló en Afganistán y provocó la muerte de 17 militares españoles el 17 de agosto de 2005, tomará declaración al autor del atestado del siniestro y a los agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que viajaron al país asiático para investigar el accidente.

Según explicaron a Europa Press fuentes de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), estas son algunas de las pruebas que el juez ha admitido, a petición de la asesoría jurídica de la AUME, que actúa en defensa de los intereses de la familia del capitán David Guitard, fallecido en el siniestro, después de que el recurso de apelación presentado por la asociación contra el archivo del caso prosperara y el juez decidiera reabrir la investigación sobre el accidente el pasado mes de septiembre.

De esta manera, el Juzgado Militar tomará declaración a los agentes del CNI que participaron en la investigación sobre el terreno y pedirá a la agencia de inteligencia la información que tenga sobre el caso. Además, interrogará al autor del atestado del siniestro, lo que, según las mismas fuentes, permitirá conocer "por qué se produjeron una serie de detenciones de afganos a los que se interrogó", y de los que "no se sabe quiénes son, qué dijeron o por qué se les detuvo".

Otras de las pruebas admitidas por el juez militar son la petición al Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general del Aire José Julio Rodríguez, de información sobre el lugar en el que se encuentran los restos del helicóptero y a la Secretaría General del Congreso de los Diputados, sobre "todas las comparecencias" que sobre este asunto tuvieron lugar en comisión.

También se ha admitido la petición efectuada para que se investigue la reivindicación del siniestro que el mismo día realizó el jefe de las milicias talibán, y a la que "no se le dio credibilidad". La asociación de militares quiere que se investigue la declaración del talibán, "sin prejuzgar cuál es el resultado".

PRUEBAS DENEGADAS.

Además de estas pruebas, la AUME solicitó la comparecencia del padre del capitán David Guitard, para que explicara "qué sabe del tema y qué presiones les pudieron transmitir otros familiares" los días posteriores al ataque. El padre de uno de los heridos en el segundo helicóptero implicado en el accidente aseguró que su hijo sostenía que no fue un accidente y afirmó que desde el Ministerio de Defensa su hijo recibió instrucciones de no hablar ni dar explicaciones.

El entonces ministro de Defensa, José Bono, respondió a las acusaciones de la oposición, asegurando que no había dado ninguna orden de silencio a ningún tripulante de helicóptero ni a ningún militar y afirmó que su departamento no tenía "nada que ocultar".

Sin embargo, el Juzgado Militar ha denegado esta prueba, al igual que la de interrogar a otras personas que estuvieron presentes en el siniestro, que participaron en el rescate o que iban en el segundo siniestro.

También ha sido denegada la petición de información sobre la composición de la Comisión para la Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM), autora del informe sobre lo ocurrido con los dos helicópteros accidentes, información que la AUME considera esencial, para poder "someterlas a interrogatorio y saber por qué llegaron a las conclusiones que llegaron".

La asesoría jurídica de la AUME, que ha planteado un recurso de quejas a las pruebas no admitidas, espera que la admisión del resto se materialice y "en breve" comiencen las correspondientes diligencias. La familia del capitán David Guitard ha sostenido siempre que la investigación del accidente fue "defectuosa y nula" y que algunas partes merecían ser "objeto de explicación".