Madrid y Rabat sellan un gran acuerdo de cooperación en infraestructuras por valor de 520 millones

Actualizado 16/12/2008 19:20:47 CET
EP

MADRID, 16 Dic. (OTR/PRESS) -

Superada la crisis abierta con la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla hace un año, España suscribió hoy con Marruecos el mayor acuerdo de cooperación financiera jamás firmado con otro país, que alcanza los 520 millones de euros que irán destinados a financiar proyectos en infraestructuras en el país alaui. Este ha sido el objetivo principal de la IX Reunión de Alto Nivel (cumbre bilateral) celebrada hoy en Madrid entre los dos gobiernos. En rueda de prensa conjunta del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro marroquí, Abbas el Fassi, también salió a relucir el contencioso del Sáhara, en el que el jefe del Gobierno español insistió en la necesidad de que Marruecos llegue a un acuerdo con los saharauis auspiciado por Naciones Unidas.

La financiación española en el nuevo acuerdo de cooperación con MarruecoS irá dirigida principalmente a proyectos en sectores de energías renovables, agua, medio ambiente e infraestructuras de transporte y telecomunicaciones.

Según precisa el acuerdo, el Ministerio español de Industria, Comercio y Turismo pondrá a disposición del departamento marroquí de Economía y Finanzas facilidades financieras por un importe de 520 millones de euros, distribuidos de la siguiente forma: hasta 400 millones como créditos concesionales para proyectos públicos con cargo al Fondo de Ayuda al Desarrollo para la internacionalización de la empresa española, que irán destinados a adquirir bienes y servicios españoles para proyectos públicos realizados en Marruecos por compañías españolas. Hasta otros 100 millones con cargo al mismo fondo en forma de créditos concesionales desligados para proyectos públicos realizados en Marruecos y otros 20 millones en forma de donaciones para financiar estudios de viabilidad de los proyectos.

Zapatero anunció por otro lado su intención de convocar durante la presidencia española de la UE en el primer semestre de 2010 la primera cumbre bilateral entre Marruecos y la UE, fruto de la aplicación del Estatuto Avanzado que se le ha ofertado a Rabat. Además, aprovechó para agradecer a El Fassi el apoyo que Marruecos dio a la candidatura de Barcelona para albergar la sede de la secretaría de la Unión por el Mediterráneo.

El primer ministro marroquí destacó por su parte la periodicidad anual con la que se han celebrado las últimas Reuniones de Alto Nivel entre los dos países (la anterior se celebró en Rabat en marzo del año pasado, mientras que la última RAN de España con Argelia se remonta a 2006). A su juicio, esta frecuencia "ilustra bien la amistad" que une a los pueblos español y marroquí.

El Fassi protagonizó la anécdota del día al referirse a Zapatero durante la rueda de prensa como "José María Zapatero", justo en el momento en el que quería destacar la "confianza"que existe entre los dos Ejecutivos desde que el líder socialista llegó al Gobierno en 2004.

La declaración política suscrita por ambos Gobiernos incluye una referencia al proyecto de contrucción de un enlace ferroviario entre España y Marruecos a través del Estrecho de Gibraltar. En este sentido, ambas partes piden al comité mixto que hace su seguimiento que presente en 2009 la principales conclusiones del informe de evaluación global que se elabora actualmente sobre los aspectos técnicos y socioeconómicos del proyecto.

SAHARA

En la rueda de prensa conjunta también apareció el contencioso del Sáhara Occidental. Rodríguez Zapatero, defendió ante su colega marroquí un "acuerdo entre las partes auspiciado por Naciones Unidas" y en el que cada una de las partes tendrá que demostrar "capacidad de ceder posiciones".

La cumbre bilateral anterior, que tuvo lugar en marzo de 2007 en Rabat, estuvo marcada por el apoyo que entonces brindó Zapatero al plan de autonomía que Marruecos ha presentado para el Sáhara y que el presidente español consideró que podría servir como "cauce" para un diálogo entre las partes.

En la declaración conjunta suscrita hoy por los dos Gobiernos, la parte española no habla ya de la propuesta marroquí como "cauce" para ese diálogo, sino que la define como "una contribución positiva" dentro de las negociaciones. En ese texto, tanto la parte marroquí como la española expresan su apoyo a la ronda de conversaciones de Manhasset (las negociaciones directas entre Rabat y el Polisario) y a la resolución 1813 de Naciones Unidas "que pide a las partes entablar negociaciones sustantivas haciendo prueba de realismo y espíritu de compromiso".

A Zapatero se le preguntó en rueda de prensa conjunta con El Fassi si consideraba que el modelo autonómico español podría servir de ejemplo para Marruecos para resolver el problema del Sáhara. El presidente español calificó de exitosa la experiencia de España en estos 30 años de Constitución por lo que se refiere al desarrollo autonómico. "Compatibilizar autogobierno con proyecto común es un equilibrio muy positivo", dijo, si bien matizó que esto sirve "para la perspectiva española", porque por lo que se refiere al Sáhara abogó por ese "acuerdo entre las partes".

El Fassi, por su parte, quiso diferenciar la reciente propuesta presentada por el rey Mohamed VI de descentralización regional con el contencioso del Sáhara. "No existe ninguna conexión" entre ambas cosas, aseguró el primer ministro, que explicó que la última iniciativa del rey pretende otorgar más competencias a las regiones para que puedan desempeñar mejor su papel.

A El Fassi también se le preguntó por la crisis abierta entre España y Marruecos por la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla en noviembre de 2007. El primer ministro marroquí destacó que supone un "honor" para él que esta tarde le reciba en audiencia el rey Don Juan Carlos y señaló que este encuentro no tiene como objeto "enterrar" ese desencuentro. El Fassi admitió que entre dos países amigos como España y Marruecos a veces se producen "sorpresas que duran lo que dura una mañana" y explicó que los dos países decidieron, tras esa crisis diplomática, dar "prioridad al refuerzo de las relaciones". El primer ministro marroquí no pudo determinar si en la entrevista con el Rey abordaría la reivindicación de Marruecos con respecto a las ciudades autónomas porque, dijo, ignoraba cómo se ha preparado ese encuentro, que podría ser tan sólo una reunión de "cortesía".