BILBAO, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -
El responsable institucional del EBB del PNV afirma que el nuevo lehendakari, Iñigo Urkullu, ha sido "un facilitador", aunque discreto, para lograr el cese de la violencia de ETA. Además, describe a Urkullu como "un hombre de paz, justo y solidario" y señala que ETA y sus "dramáticas consecuencias" le han causado "los mayores momentos de desasosiegos".
En un post colgado en su blog, recogido por Europa Press, Mediavilla recuerda la trayectoria del presidente del Gobierno vasco dentro del PNV desde su adolescencia, y subraya que ésta ha estado "trufada de sentido del deber, de responsabilidad, de templanza y de compromiso".
Tras recordar que fue "objetor de conciencia ante el Servicio Militar Obligatorio, cuando nadie lo era", ha apuntado que "sus principios éticos y morales siempre descubrieron en él a un hombre de paz, justo y con conciencia solidaria", y le ha descrito como "serio en la distancia, pero risueño y alegre en la proximidad".
Además de su trayectoria en el partido, también se ha referido a su labor institucional, cuando fue director general de Juventud y Acción comunitaria de la Diputación foral de Vizcaya y parlamentario en Vitoria.
Koldo Mediavilla se refiere, en concreto, a cuando Iñigo Urkullu ejerció de presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara autónoma "en los años duros en los que ETA vomitaba fuego y convertía en víctimas a centenares de personas inocentes".
"La violencia, el terrorismo y sus dramáticas consecuencias generaron en él quizá los mayores momentos de desasosiego. La injusticia, la intolerancia, el sectarismo han sido, tal vez, las únicas razones que le han sacado, contadamente, de su ámbito de templanza", ha aseverado.
En esta línea, recuerda que vivió con él "un intento de agresión, en el Ibilaldia celebrado en Balmaseda hace unos años, por parte de aquella izquierda abertzale que él calificó de 'radical'".
Además, subraya que, en Elorrio, en una campaña electoral, "la persecución amenazante de la 'borrokada'", en alusión a los "radicales" de la izquierda abertzale, "se hizo tan insostenible que, en pleno acoso, se giró y volvió sus pasos ante aquellos 'valientes' vociferantes que, sorprendidos por la reacción, dieron marcha atrás mientras Iñigo tenía que ser contenido por sus propios compañeros".
Mediavilla ha señalado que "la ponderación, reflexión y su pausa demostró que, muchas veces se gana más escuchando que hablando. Surgieron las canas y, con ellas, la experiencia".
FUTURO EN PAZ
En este contexto, ha manifestado que, "cuando nadie daba un duro por Zapatero, convenció a los propios de que había que explorar una vía de entendimiento" para lograr la paz. "Fue difícil persuadir a todos de que aquel intento tenía futuro. Y vaya que si lo tuvo", apunta.
De esta forma, señala que el ahora lehendakari "se convirtió en 'facilitador'". "Ya antes había participado en las denominadas 'conversaciones de Loiola' y había fraguado una interlocución estable con la izquierda abertzale, pero su aportación más importante a la paz en Euskadi estaba por llegar", añade.
El representante institucional del EBB recuerda que José Luis Rodríguez Zapatero, "en el final de sus días en la Moncloa, había emplazado a ETA y a la izquierda abertzale para que en el verano del pasado año dieran el paso definitivo hacia el final de la violencia".
"Unos no creyeron que había margen temporal, que pronto llegaría el PP y el intento quedaría en agua de borrajas. Y el presidente español desconfiaba de la voluntad de la otra parte. Todo parecía abocado al fracaso. Pero Iñigo no se vino abajo. Medió. Habló con unos y otros: políticos, embajadas... Les hizo ver que aún había una oportunidad, que era el momento de arriesgar", añade.
De esta forma, apunta que Urkullu se convirtió "en catalizador y su trabajo oculto fructificó, calló ante las críticas injustas, evitó el protagonismo, como un hombre de Estado, un 'facilitador', y tras disponer de una pista de aterrizaje, ETA anunció el cese definitivo de la violencia".
"Fue el momento más emotivo de cuantos recuerdo. Durante toda la mañana se habían propagado los rumores. En la intimidad de su despacho, en la quinta planta de Sabin Etxea, unos pocos testigos conocimos la existencia del comunicado en la BBC --en el que ETA anunció el fin de su actividad armada-- a primera hora de la tarde. Aquel abrazo, vibrante de sensaciones, no lo cambiaría por nada", asevera.
Asimismo, precisa que, "a partir de ahí, la historia es reciente", como el reto electoral, "el desafío con la emergencia nacional, la cita con las urnas, el compromiso, con la verdad por delante". "Y hoy Iñigo Urkullu es lehendakari, indica, para precisar que "el futuro del país está en buenas manos".