SALLENT (BARCELONA), 29 (EUROPA PRESS)
Un total de 43 familias del barrio de la Estació de Sallent (Barcelona) han empezado a ser desalojados de sus casas ante el aumento de movimientos de tierras subterráneas, que se registran en la zona desde 1997, y tendrán que estar realojados antes del 1 de febrero.
En declaraciones a Europa Press Televisión, el dueño de una de las casas más afectadas por los movimientos de tierra, Manolo Rodríguez, aseguró sentir "más que miedo", ya que es "consciente" del riesgo que corre, él y su familia, viviendo en esas condiciones. Rodríguez, que vive con sus dos hijos y su mujer, explicó que muchas noches no puede conciliar el sueño al oír como "se va rompiendo la obra y como crujen las paredes".
En este sentido, Manolo comentó que en "dos o tres días" saldrán definitivamente de la casa en la que han vivido toda la vida. Dejarán su hogar casi un mes antes de lo que el cuerpo de Emergencias ha establecido, ya que ni él ni su familia ponen la mano en el fuego sobre lo que puede ocurrir.
Así, aseguró que, aún estando la casa apuntalada debido a las grietas, los últimos acontecimientos han sido definitivos para tomar la decisión de abandonar el pueblo antes de febrero.
Otro de los afectados es Ángel, vecino de la calle Travessera de Llevant. Ángel aseguró que su casa es la "menos afectada visualmente" ya que no se encuentran grietas ni fuera ni en el interior de la vivienda. Según Ángel, los técnicos aseguran que en el terreno donde tiene la casa, la tierra baja a la vez, "en bloque".
Este vecino aseguró que siente "mucho miedo", ya que considera que el peligro que corre su familia es "igual o mayor" a la de otros vecinos, ya que "ellos pueden controlar las grietas que van apareciendo en sus viviendas", mientras que él no tiene ningún punto de orientación dentro de sus cuatro paredes.
Ángel vive con su mujer, sus dos hijos y sus suegros y ninguno de ellos cree todavía que se tengan que ir del barrio. Por este motivo, ha pedido a la Generalitat dos pisos provisionales para vivir, ya que considera "imposible" convivir seis personas adultas en menos de 80 metros cuadrados. "Es muy precipitado" concluyó Ángel.
A diferencia de Ángel y Manolo, un vecino de la calle Consorts Comamala Po, José Luis, aseguró estar "totalmente en contra" del plan de emergencia. "Si el barrio tiene que desaparecer, desaparecerá, pero no puedes activar un plan de emergencia porque la tierra se mueva un poco más de lo normal", explicó José Luis.
Este vecino trabajó muchos años en una mina cercana a la población y aseguró que conoce "perfectamente" la mina que hay debajo de sus casas y que "no hay suficiente movimiento para que se hunda el barrio".
José Luis explica que su vivienda no tiene "ninguna grieta" y que no tiene necesidad que "correr" para desalojar su casa. Asegura además que ellos no tienen miedo, ya que nunca han tenido sensación de movimiento.
El barrio está construido sobre la antigua mina Enrique -en funcionamiento entre 1932 y 1976- y, en 1997, el suelo empezó a hundirse a causa de la excavación de galerías de antigua explotación minero y del peso de los sedimentos. Sin embargo, y según datos del Instituto Geológico de Cataluña (IGC), ahora se ha superado la velocidad máxima de hundimiento establecida y se han agravado los daños que presentaban algunos inmuebles.
RECIBIRÁN INDEMNIZACIONES
Ante la situación, se ha diseñado un plan para evacuar a 43 de las 150 familias que viven en el barrio, las que viven entre las calles Barcelona, Llevant y Consorts Comamala Po, que es la zona que presenta más hundimientos. Así, los afectados recibirán 1.600 euros por metro cuadrado de su vivienda y el alquiler del nuevo piso a cargo de la Generalitat.
La Consellería de Medio Ambiente y el Consistorio de Sallent han habilitado una oficina, en el mismo Ayuntamiento, que estará abierta hasta que finalice el proceso de evacuación. A raíz de lo sucedido el director general de Protección Civil, Josep Ramón Mora; el alcalde de Sallent, Jordi Moltó, y técnicos del IGC informaron a las asociaciones de vecinos y propietarios del barrio de la activación del Plan y de las medidas adoptadas.
Además, se ha constituido un Comité de Coordinación y Gestión, en el que participan organismos de la Generalitat, el Ayuntamiento y la Delegación del Govern en la Cataluña Central, entre otros. El sábado se produjo un incidente cuando una vecina lanzó un 'zapatazo' como protesta a la secretaria de Vivienda de la Generalitat, Carme Trilla que visitaba el barrio para informar del plan de realojo.