Montilla no cree que "haber nacido fuera de Catalunya suponga un lastre para ser candidato"

Europa Press Nacional
Actualizado: domingo, 21 mayo 2006 14:20

BARCELONA, 21 May. (EUROPA PRESS) -

El primer secretario del PSC, José Montilla, no cree que "a estas alturas haber nacido fuera de Catalunya suponga un lastre para ser candidato o presidente" a la Generalitat. "Así lo ha manifestado Maragall y estoy muy de acuerdo", afirma.

Según Montilla, el próximo candidato a la Generalitat "se debe decidir en el momento oportuno, no por presiones de medios de comunicación o de otros partidos. El PSC y Maragall, nadie más, decidirán cuándo y a quién se elige como candidato".

El también ministro de Industria, Turismo y Comercio asegura, en una entrevista publicada hoy en 'El Periódico', que "cuando ejerces unas funciones no puedes pensar en otras. Debes ejercerlas como si fuera para siempre, pero con la maleta lista por si te tienes que ir mañana".

En el referéndum del Estatut del próximo 18 de junio, "el electorado votará 'sí' o 'no' al Estatut, nada más. No se vota el futuro del presidente, sino el de Catalunya", afirma, y añade que "en el referéndum quienes nos la jugamos somos los ciudadanos de Catalunya".

Además, señala que el cese de ERC del Gobierno "es un riesgo" que puede radicalizar a sus votantes y potenciar el 'no', pero considera que "lo compensará un Gobierno cohesionado en torno al Estatut que alentará la participación y el 'sí'". "Ante la campaña del PP muchos independentistas votarán 'sí' para frenar el ataque contra Catalunya de la derecha española más rancia", destaca.

Después de las elecciones catalanas, "los partidos que gobiernen difícilmente podrán poner en cuestión el Estatut o plantear su revisión. Eso no tendría ningún sentido", subraya Montilla.

En referencia al pacto del Tinell, señala que "hay cosas irrepetibles". "Ahora el panorama es distinto, y con el Estatut aprobado y un Gobierno socialista en Madrid, las bases de pacto tendrían que ser distintas", precisa.

Sobre ERC, apunta que "hay diferentes Esquerras, y ese es uno de los problemas: su carácter poco maduro y asambleario. Pero también ha tenido comportamientos serios y rigurosos, sobre todo en Madrid". "No hay que demonizarla", puntualiza.

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