REUS (TARRAGONA), 8 (EUROPA PRESS)
La anciana de 83 años de Reus (Tarragona) que fue presuntamente apuñalada por su nieto, quien posteriormente quemó la vivienda, murió la semana pasada, según confirmaron a Europa Press fuentes del centro hospitalario de Vall d'Hebron de Barcelona, donde había sido hospitalizada.
La mujer falleció el 3 de septiembre al no poder superar la situación irreversible que presentaba, con quemaduras muy graves en el 40% de su cuerpo a lo que cabía sumar una herida de arma blanca en el cuello.
Los hechos sucedieron el pasado 23 de agosto. Los bomberos acudieron a un incendio en la avenida Barcelona del barrio Gaudí de Reus (Tarragona) y cuando llegaron se dieron cuenta de que había una mujer pidiendo auxilio desde el balcón.
Según explicaron testigos de los hechos, la mujer iba en silla de ruedas porque tenía la movilidad reducida y, al parecer, se habría arrastrado hasta el balcón para pedir auxilio.
Cuando los bomberos la rescataron se percataron de que llevaba un cuchillo clavado en el cuello. Pocas horas después, la Policía Nacional detuvo a su nieto, Joan Ramon Guerrero, de 20 años, como presunto autor de los hechos.
Según fuentes de la investigación, fue la misma anciana quién lo señaló como el autor del apuñalamiento y posterior incendio. El juez decretó el ingreso a prisión del joven acusado de homicidio en grado de tentativa, que con la muerte de la anciana se convertirá en homicidio consumado, e incendio.
Precisamente, el joven había sido relacionado con varios incendios en su entorno. Fue absuelto recientemente por falta de pruebas por el de la fábrica de muebles El Mayorista de Tarragona, donde trabajaba, en noviembre de 2005, cuando tenía 17 años. En su sentencia, el juez admitió que en el entorno del chico se habían producido siete incendios en lugares como una pizzería en la que había trabajado, contenedores cercanos a sus lugares de trabajo, vehículos e incluso la vivienda de sus padres. Pero en este caso se consideró que no había pruebas suficientes para condenarle y por eso se le absolvió.
Vecinos del inmueble señalaron, además, que el joven padecía trastornos mentales.