Archivo - Juzgados de Plaza de Castilla, a 29 de octubre de 2021, en Madrid, (España). - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
MADRID, 21 Dic. (EUROPA PRESS) -
Gemma Alcalá, la mujer del comisario jubilado José Manuel Villarejo, ha negado este martes en sede judicial haber participado en una presunta maniobra llevada a cabo para boicotear y purgar al inspector Rubén Eladio López en el marco de la denominada 'guerra de los comisarios'.
Fuentes jurídicas han informado a Europa Press que Alcalá ha asegurado ante el Juzgado de Instrucción Número 49 de Madrid que nunca ha injuriado ni calumniado al inspector López, quien le ha incluido en la querella que interpuso contra una veintena de personas, incluidos mandos y agentes del Cuerpo Nacional de Policía.
La pareja de Villarejo ha acudido este martes a los Juzgados de Plaza de Castilla, en Madrid, para comparecer en calidad de querellada ante la juez Josefa Bustos, quien ha retomado una serie de testificales después de que la Audiencia Provincial de Madrid le ordenara reactivar la causa.
Las mismas fuentes han precisado que Alcalá se ha acogido su derecho de no responder a las preguntas de las acusaciones y de la juez. Se ha limitado a contestar a su defensa en un interrogatorio que no ha superado los 10 minutos.
Según las fuentes presentes en la declaración, la mujer ha insistido en que no intervino en la degradación del inspector López. Además, ha asegurado que ninguno de los hechos que recoge la querella son ciertos y no ha entrado en detalles sobre su presunta vinculación con las empresas de su pareja, el comisario Villarejo.
LA QUERELLA DE LÓPEZ
Los hechos denunciados por el inspector López se remontan a octubre de 2014, cuando la Unidad de Asuntos Internos --dirigida entonces por Marcelino Martín Blas-- empezó a investigar a 'El Pequeño Nicolás' para determinar si había contado con la colaboración de efectivos policiales. La 'Operación Nicolay' se encomendó al Grupo IX, encabezado entonces por López.
Según la querella, Villarejo se habría servido de una serie de miembros de la cúpula policial para intentar sabotear las investigaciones de López, un "boicot que con el tiempo se revelará como una acción conjunta realizada por quienes se constituyeron en organización o grupo criminal destinado a presionar, coaccionar y, en definitiva, acosar y represaliar al inspector".
López ubica a Alcalá como una de las "personas directamente relacionadas" con Villarejo que habrían participado en la difusión de una grabación --"realizada por orden" del mismo comisario-- que llegó a manos del 'Pequeño Nicolás' "mucho antes de ser finalmente judicializada", lo que daría curso a "un plan perfectamente diseñado, organizado y coordinado" para "lograr el descrédito de los investigadores".
La comparecencia de Alcalá tiene lugar un día después de que Villarejo declarara ante la juez, también en calidad de querellado. El comisario, antes de entrar al juzgado, aseguró a la prensa que coincidía con el inspector López en que le había depurado de la Policía, pero se desmarcó de las maniobras.
Según dijo, tanto él como su mujer están siendo investigados en esta causa por su impacto mediático, algo que, a su juicio, "es poco serio" porque supone "tomarle el pelo a los tribunales".