Actualizado 27/07/2007 20:28 CET

El Museo Reina Sofía presenta la producción cinematográfica del artista Peter Downsbrough.

MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía presenta por primera vez en España la producción cinematográfica del artista Peter Downsbrough. El ciclo comenzará el 17 de septiembre en presencia del artista.

Downsbrough (1940, New Brunswick, Nueva Jersey) ha producido una extensa obra en todo tipo de soportes -instalaciones, maquetas, libros, postales, fotografías, películas o discos.

Las películas de Peter Downsbrough son menos conocidas que el resto de su obra y, de hecho, ésta es la primera vez que se presentan en España. Hasta el momento ha realizado 21 películas y vídeos entre 1976 y 2006, con una producción particularmente fecunda entre 2003 y la época actual (catorce películas), y una pausa de 19 años entre Untitled (1981) y el reinicio de su producción fílmica en 2000.

Su proceso artístico está centrado en la estructuración del espacio y, más exactamente, en las cuestiones de la "posición" y "desplazamiento" de objetos, elementos y personas dentro de un espacio determinado -ya se trate del espacio construido y concreto de la sala de exposiciones, de la arquitectura o del libro, o incluso de la ciudad-. A Peter Downsbrough le interesa la relación que se establece entre ellos debido a su posición, así como las nuevas posibilidades que se abren a raíz de su desplazamiento.

Lo mismo sucede con el uso que hace de la palabra en su obra. En ella afloran sobre todo adverbios, preposiciones y conjunciones (por ejemplo, Y, PERO, O), es decir, términos que relacionan palabras entre sí y que, por tanto, nos permiten construir realidades y posibilidades. Estos vocablos son recurrentes en toda su producción y en sus películas aparecen en la imagen, a veces directamente, a veces en un fundido encadenado.

Las películas de Donwsbrough se caracterizan por su economía de medios. Salvo excepciones, están filmadas en blanco y negro, ya que, en palabras del artista, "[el negro] es más dinámico [] hace más evidente la estructura [], evita elecciones subjetivas". A partir de 2000 su lenguaje plástico se depura aún más y sólo filma ciudades, arquitecturas y lugares casi o completamente desiertos de gente, o al menos de cualquier actividad para la que fueron creados. Tan sólo la palabra parece establecer un último contacto con la realidad humana.