BARCELONA 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
Los 'okupas' que el pasado miércoles por la noche provocaron diversos altercados en el barrio de Gràcia de Barcelona ante el inminente desalojo de la casa La Fera han admitido que los disturbios les pueden haber distanciado de los vecinos.
En un comunicado hecho público hoy, los 'okupas' admiten que "sabemos de sobras que muchos vecinos no nos deben de haber entendido". Además, reconocen que "a lo mejor no se ha sabido estar a la altura de las circunstancias" y que "a veces los planes no salen como habríamos querido".
Sin embargo, explican que "aunque muchos vecinos lo desconozcan, La Fera ha servido para apoyar y dar infraestructura a las luchas que quieren transformar la sociedad".
El comunicado lleva por título una frase bastante elocuente, 'Las fieras no entienden de plazos', y como subtítulo 'Las fieras no entienden de plazos, ni de 'lanzamientos'. Las fieras no esperan a que los cazadores las vengan a buscar'.
Los 'okupas' explican que "aquella noche quizá se quería que fuera la última noche de La Fera, y se quería salir, por última vez, con la cabeza bien alta".
DISCREPANCIAS INTERNAS.
Hasta el momento el colectivo 'okupa' había mantenido un silencio nada habitual tras un desalojo, lo que podría indicar ciertas discrepancias internas en la forma de actuar justo antes de una 'desokupación'. Normalmente los jóvenes defienden, de forma pacífica o violenta, la casa o centro social 'okupado' cuando llega la Policía.
Excepto hace unos meses en Cornellà de Llobregat (Barcelona), nunca antes habían actuado de forma tan violenta, la noche antes del desalojo, y fuera de la casa, en las calles circundantes, creando barricadas y quemando elementos de mobiliario urbano y neumáticos.
Esto ha provocado opiniones dispares, discrepancias y encendidas discusiones en distintos foros de Internet próximos al colectivo consultados por Europa Press. Algunos de los 'okupas' consideran un "error" la actuación del pasado miércoles, ya que pone en contra del colectivo a los vecinos, que en alguna ocasión han defendido públicamente los centros o casas ocupados.
En el citado comunicado, los 'okupas' justifican su actuación asegurando que "no se quería depender de los malos y de sus planes, de sus dispositivos y de sus despliegues" y ni tampoco que el desalojo se convirtiera en "un desayuno y seguidamente una espera agónica".
"Se quería tenerlos delante sin que nos esperasen; estamos hartos de que sean siempre 20 veces más, que tengan escopetas de bolas de goma y nosotros sólo piedras y petardos para defender lo que amamos", aseguran. "Se quería demostrar que para nosotros La Fera, como cualquier centro social, bien merece asumir el riesgo de jugarnos la cara", añade.
No obstante, se admite también que "faltó sangre fría" y "recordar que aunque los bancos y las inmobiliarias nos hacen la vida imposible, el objetivo eran los representantes de la ley y el orden". "Ellos son los que aplican leyes injustas, que los poderosos se gestionen el pastel y no toleran nada que sea crítico con el sistema", aseguran.