Actualizado 05/10/2018 16:42 CET

Pedraz tomará declaración a partir del miércoles a los implicados en el 'frente de cárceles' yihadista

Audiencia Nacional
ARCHIVO

MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

El juez del Juzgado de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, comenzará a tomar declaración este miércoles a los implicados en el llamado 'frente de cárceles' yihadista, empezando por su cabecilla, Mohamed Achraf, y las tres personas que habrían estado dinamizando la red junto a él, según fuentes jurídicas consultadas por Europa Press.

Achraf, condenado a 14 años de prisión por liderar una célula yihadista desmantelada en 2004, debía salír de la cárcel dentro de dos semanas al haber cumplido la pena, cosa que previsiblemente no ocurrirá porque los investigadores le sitúan como el líder de esta organización con tentáculos en hasta 17 cárceles de todo el territorio nacional.

Prestará declaración desde la cárcel por video conferencia, al igual que harán los otros tres dinamizadores de la red, dada la complejidad de los traslados porque los investigados por estos hechos, un total de 23 personas, se encuentran repartidos por distintos centros penitenciarios.

Entre los primeros declarantes no figuran, según las fuentes consultadas por Europa Press, los condenados por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid Jamal Zougam y Hassan El Haski, que si bien están siendo investigados por su participación en el frente de cárceles, no formarían parte de la 'cúpula' de este entramado.

CARTAS Y PRESOS COMUNES

En total, 23 personas han sido identificadas por su relación con esta red desmantelada el pasado 1 de octubre, incluyendo tanto a los cuatro dinamizadores como a personas que habrían sido captadas en el proceso de adoctrinamiento yihadista. Según explicó el Ministerio del Interior, este proceso se producía tanto cara a cara con otros internos como utilizando cartas con las que establecían relaciones con presos de otros establecimientos.

No obstante, contaban con "vías alternativas" como utilizar de recaderos a presos comunes no sujetos a especial vigilancia para tratar de burlar así los sistemas de control de radicalización establecidos por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, los mismos que detectaron y dieron la alerta de esta situación.

El objetivo, además de aunar internos en la órbita del DAESH, era cohesionar en general a los reos por terrorismo para fraguar "el embrión" de lo que podría considerarse un 'Frente de Cárceles' yihadista y que según los investigadores de la Guardia Civil, podría haber ido más allá tratando de atentar dentro incluso de las propias cárceles.