ZAMORA 18 Jul. (EUROPA PRESS) -
El secretario del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, pidió hoy la dimisión del delegado del Gobierno en la región, Miguel Alejo, por no haber actuado con la suficiente "previsión" ante los altercados originados entre simpatizantes del PP y miembros de UGT durante la visita de Mariano Rajoy a Benavente (Zamora).
Ante la llegada de Mariano Rajoy a la iglesia de Santa María de Azoague se congregaron miles de personas. La mayor parte eran simpatizantes que recibieron al máximo responsable del PP con gritos de "presidente, presidente".
Entre ellos estaban también representantes de la Mesa pro Hospital de Benavente, que reclamaron con pancartas la construcción de un hospital prometido por el PP y por el PSOE en las pasada campaña electoral, y también sindicalistas de UGT, que protestaban por la política sanitaria de la Junta de Castilla y León con distintas consignas a través de un megáfono.
Los simpatizantes del PP interpretaron la reivindicación y los gritos de las dos plataformas contra Rajoy como un intento de boicotear el acto político y dos de ellos intentaron arrebatar una pancarta a una sindicalista de UGT, que fue zarandeada y acabó en el suelo.
El líder nacional del PP tuvo que ser escoltado por la Guardia Civil y la Policía Local para poder abandonar la iglesia de Santa María la Real que estaba rodeada por miles de personas y recorrer el casco histórico de la ciudad como estaba previsto.
Fernández Mañueco aseguró que Miguel Alejó no estuvo "a la altura de las circunstancias" y reclamó su dimisión ante la "falta de previsión" por no haber tomado "las medidas oportunas" para evitar los incidentes.
El secretario regional de los populares aseguró que desde la Delegación del Gobierno en Castilla y León "se hubiera actuado de otra manera" de ser un dirigente socialista el que hubiera visitado la región.
Al respecto, Alfonso Fernández Mañueco aseguró que la actitud de Alejo se debe a la sospecha de que "no va a ser candidato del Partido Socialista" a la Presidencia de la Junta".
El propio Mariano Rajoy se refirió a estos hechos y reconoció que "no es justo" lo que le está pasando en los últimos viajes que ha realizado por España "y que empezó en Cataluña" y aseveró, al respecto: "a cada lugar que voy, el PSOE me manda a la UGT o ellos mismos van a organizarme un problema y a plantearme una reivindicación que, como he sabido, no es de mi competencia".