Actualizado 27/07/2007 15:57 CET

PSM-Blanco dice que PP no es homologable al centroderecha europeo y le acusa de acabar con la imagen tolerante de Madrid

Critica a Esperanza Aguirre por "incitar a no cumplir la ley", como ha hecho con Educación para la Ciudadanía

MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de Organización del Partido Socialista aprovechó hoy el congreso extraordinario en Madrid para criticar duramente al Partido Popular, y decir que "no es un partido homologable al centro-derecha europeo", además de que acusarle de estar creando una situación en la capital "en la que algunos dirigentes socialistas no pueden pasear con sus hijos por algunos barrios".

"Madrid siempre ha sido un lugar abierto y tolerante, capital de la convivencia en el que nadie se siente excluido por sus ideas o procedencia", afirmó Blanco, que reprochó al Partido Popular que "esa imagen de Madrid esté en peligro por la actuación de sus dirigentes".

Así, el secretario de Organización dijo que "algunos están empeñados en convertir a Madrid en una isla de intolerancia y de crispación política dentro de una España serena y confiada en sí misma" y, que esas mismas personas, "se sienten satisfechas creando un clima en el que un dirigente socialista no pueda pasear tranquilamente con sus hijos por ciertas zonas de Madrid".

También criticó Blanco a los populares por convertir "las calles del centro de la capital en el escenario permanente para sus caceroladas de los sábados por la tarde". "Ésa es la obra de los Rajoy, Acebes, Aguirre y Gallardón, ésa es la cultura del 'aznarismo' que sigue dominando al PP, que cada vez, como vemos día a día, es más de derechos, más radical, un partido en el que ya no tienen cabida ni las políticas de centro ni los políticos de centro".

"Os pido que no permitáis esta situación. Os toca a los socialistas de Madrid defender que la ciudad siga siendo como siempre ha sido, baluarte de la libertad, punto de encuentro de todos los españoles y no foco de la división y del enfrentamiento", solicitó Blanco.

NO ES HOMOLOGABLE A EUROPA

Y es que para el secretario de Organización socialista "la derecha española, y muy especialmente la que gobierna en esta comunidad, sigue sin ser homologable al centro derecha europeo", opinión que justificó diciendo que "ningún partido de centro-derecha europeo con experiencia de gobierno hubiera podido suscribir la mayoría de las cosas que han hecho y dicho durante estos tres años los dirigentes del PP".

Como ejemplo, la petición de actas sobre las conversaciones de paz con ETA, las manifestaciones con la Iglesia "contra los derechos civiles" o la incitación a no cumplir con la Ley de Educación por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

"Y por supuesto, la ocurrencia de asegurar en el Parlamento que la economía de un país funciona igual con gobierno que sin gobierno, como hizo Mariano Rajoy en el debate sobre el estado de la nación, que sembraría serias dudas y algunas alarmas sobre la cordura política de cualquier dirigente político", manifestó.

Blanco criticó asimismo el que el PP "no haya propuesto nada para solucionar los problemas de los ciudadanos en tres años" pero se mostró seguro de que "las divisiones que han promovido, nunca han sido secundadas porque los españoles siguen valorando antes que cualquier otra cosa la convivencia en paz y libertad".

"No han propuesto nada en tres años, pero sabemos qué harían si tuvieran de nuevo el poder, por todo aquello a lo que se han opuesto y que han combatido en esta legislatura", añadió Blanco, como por ejemplo "volver a apoyar guerras preventivas, privar a los ciudadanos del derecho a casarse con quien quieran, discriminar a algunas comunidades autónomas y derogar algunos estatutos o volver a la época del Florido Pensil en educación, así como retrasar la igualdad entre sexos o no experimentar con células madre".

"Me resulta difícil imaginar nada más contrario a un gobierno moderno que el que puedan representar Rajoy, (Ángel) Acebes o (Eduardo) Zaplana", concluyó Blanco, aludiendo también a "la gran tarea reformista" acometida por el PSOE en sus tres años al frente de la política nacional. "Y si tenemos que resumir la labor de nuestro gobierno en una sola idea, diría que hemos solucionado el dilema de la contraposición del progreso económico y las políticas sociales", concluyó.