MADRID, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, expresó hoy su malestar por la suspensión de la próxima Cumbre europea de ministros de la Vivienda que se iba a celebrar en Barcelona, indicando que si él fuera presidente del Gobierno, los okupas se iban a acordar de él.
Rajoy, que conversó con un grupo de periodistas en la recepción celebrada esta mañana en el Palacio Real, aseveró que es una vergüenza que esa cumbre se haya suspendido por la amenaza de unos okupas, subrayando que un Estado no lo puede permitir ni por equivocación.
Con anterioridad y con el Príncipe Don Felipe presente, el líder de la oposición comentó: "Señor, voy a hablar de política", pasando a criticar la decisión de suspender esa cumbre, que a su juicio ha sido el hecho más lamentable del último año.
Para Rajoy, esa decisión, no es cómica, sino intolerable. En este sentido, el dirigente popular recordó que él era ministro del Interior cuando en la Ciudad Condal se celebró con éxito una de las Cumbres comunitarias, cuando España ocupó la presidencia rotatoria de la Unión Europea durante el Gobierno de José María Aznar, aunque para ello tuvo que tomar diversas medidas, como controlar la frontera para impedir el paso de gente no deseable.
Rajoy unió ese hecho a los sucesos que el pasado verano ocurrieron en el aeropuerto del Prat, con la invasión de las pistas por parte de los trabajadores, lo que provocó la suspensión de los vuelos y el bloqueo del aeropuerto, para subrayar: " ¡ya está bien!".
ATAQUES DE MARTORELL
El líder de la oposición también expresó su enfado por los ataques que Josep Piqué y Angel Acebes sufrieron el pasado martes en la localidad catalana de Martorell cuando iban a participar en un acto electoral para las próximas elecciones autonómicas. En su opinión la primera obligación de una democracia es garantizar que un señor pueda hablar en un mitin.
Rajoy explicó que nadie del Gobierno le había llamado para expresarle su solidaridad por los ataques sufridos ese día, aunque indicó que él no pide solidaridad, sino que se cumpla y aplique la ley. Aseguró que ayer había hablado con Josep Piqué, quien estaba muy cabreado por el riesgo de que este tipo de incidentes se generalice. No obstante, el secretario general, Angel Acebes, expresó esta mañana su confianza en que no vuelvan a repetirse, porque entiende que a partir de ahora tanto el Gobierno central como la Generalitat de Cataluña, harán despliegues de seguridad suficientes para que no se repita la difícil situación que tanto él como Piqué vivieron en Martorell.
Acebes indicó que había recibido una llamada muy cariñosa del ministro de Justicia, Juan Fernández López Aguilar, condenando los hechos. El por su parte, llamó al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien le dijo que no entendía que no se hubiera reforzado la seguridad con más agentes después que ya en la entrada del local donde iba a tener el acto político, los concentrados, muchos de ellos militantes de las Juventudes Socialistas, intentaran agredirles. El número dos del PP confía en que el próximo acto que Mariano Rajoy celebrará en Cataluña, previsto para el domingo en Hospitalet, trascurra con normalidad y con un despliegue policial apropiado.