MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
Diputados de Izquierda Unida, Esquerra Republicana, BNG y UPyD han expresado sus recelos ante el viaje anunciado por el presidente del Congreso, José Bono, de una delegación parlamentaria con destino a Guinea Ecuatorial, que incluiría una reunión con el presidente de ese país, Teodoro Obiang Nguema, a quien estas formaciones consideran un "tirano".
Según informaron a Europa Press fuentes parlamentarias, la visita tendrá lugar entre 9 y 12 de febrero y, además de Bono, formarán parte de la delegación el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores y portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, y su homólogo del PNV, Josu Erkoreka. En representación del PSOE se había pensado en Juan Moscoso, pero ha declinado la invitación por problemas de agenda y en principio no tiene sustituto.
ENCARGO DEL GOBIERNO
Bono informó del viaje a la Mesa del Congreso esta semana, subrayando que se trata de un encargo del Gobierno y que, en cualquier caso, ya había sondeado a los dirigentes y portavoces de todos los partidos políticos con la intención de recabar su venia. Desde Exteriores, en cambio, aseguran que no han organizado el viaje, informaron fuentes diplomáticas.
Aunque el Gobierno viene tratando de suavizar la relación con el régimen ecuatoguineano, el Congreso mantiene su desencuentro con Obiang desde 2006, cuando todas las minorías se unieron para protestar por su visita a la Cámara baja y censurar al presidente José Luis Rodríguez Zapatero por recibirle en La Moncloa. Ante la amenaza de 'plante' y las declaraciones de ERC, IU-ICV y PNV en contra de su presencia, Obiang optó entonces por cancelar su visita al Congreso.
Esquerra Republicana, Izquierda Unida, el BNG y UPyD no han sido consultados para la organización del viaje y por ello se muestran recelosos. A la espera de recibir explicaciones por parte del presidente, el diputado de ERC, Joan Tardà, quiso dejar claro que su formación se mantiene en su actitud de 2006 y sigue pensando lo mismo de Obiang.
QUE LO HAGA EL GOBIERNO
En declaraciones a Europa Press, Gaspar Llamazares se ha mostrado muy crítico con la visita al considerar que "el Parlamento no debería ser el que diera legitimidad a una situación tan grave desde el punto de vista de los Derechos Humanos como la que se vive en Guinea". A su juicio, es el Gobierno el que debería mantener relaciones con Guinea "a un nivel secundario", pero no utilizar la diplomacia parlamentaria "para lavar la cara a un dictador".
En una línea similar se ha pronunciado la diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, que opina que, en vez de encargar a Bono el viaje, debería ser el Ministerio de Asuntos Exteriores quien realizase la visita.
Dicho esto, ha exigido al presidente del Congreso que explique cuál es la razón de su presencia en Malabo porque, en su opinión, es "un malísimo síntoma" que no exista transparencia sobre el objetivo de este nuevo viaje, el segundo que realiza una delegación parlamentaria en menos de un mes.
RECORTE DE GASTOS
Este viaje a Guinea Ecuatorial, al igual que el que Bono y tres portavoces parlamentarios realizaron a principios de enero a Líbano para visitar a las tropas españolas, se celebrará pese a la política de recorte de gasto que llevan adelante las Cortes Generales.
Entre otras actuaciones, el Parlamento ha reducido su actividad diplomática y ha rebajado los salarios de los funcionarios que trabajan en las Cámaras con la aplicada por el Ejecutivo a los trabajadores públicos.