El Refugio pide a la Comunidad que rescinda el contrato con la empresa que adiestra a los perros de seguridad del Metro

Actualizado 21/10/2009 20:22:41 CET

MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

La asociación protectora de animales El Refugio solicitó este miércoles al Ejecutivo autonómico que rescinda el contrato con la empresa de adiestramiento canino Juper, que adiestra y alquila los perros de seguridad a Metro de Madrid, y a la que ha llevado a juicio por un presunto delito de maltrato animal.

De hecho, por la mañana un representante legal de la entidad, ha declarado como imputado en los juzgados de Plaza Castilla. Juper, que ha sido llevada ante el juez como consecuencia de una denuncia presentada por la protectora en el mes de febrero, suministra los perros de seguridad a otras empresas como Eulen, Falcón y Prosegur en el Metro de Madrid.

A raiz de esa denuncia, un representante legal de la empresa declaró este miércoles como imputado en una vista a la que también acudió el presidente de la protectora animal, Nacho Paunero, para ratificar la denuncia. Paunero expresó "estar muy contento" por que se haya llamado a declarar a Juper y aplaudió la instrucción que está realizando la juez del Juzgado nº 44 de Plaza de Castilla, ya que desde El Refugio "se están poniendo todos los medios para que se depuren responsabilidades penales, civiles y administrativas".

"No tiene sentido utilizar perros de seguridad en el Metro", expresó Paunero en un acto protesta celebrado frente a los juzgados. Durante la reivindicación, varios voluntarios desplegaron pancartas en las que se podía leer: 'A veces los mismos que velan por nuestra seguridad infringen la ley' o 'Nuestra lucha es que sean juzgados por ello'.

Según El Refugio, lo que el Juzgado está investigando es lo que supuestamente le ocurrió a 'Lobo', un perro utilizado para vigilancia que fue encontrado por un guarda de seguridad de Metro en las cocheras de la calle Pedro Heredia donde habitualmente Eulen recibe y entrega los animales. Ante la llamada de auxilio del vigilante, la Policía Local acudió al lugar de los hechos y encontró al perro "con heridas sangrantes, producidas al parecer por un collar punzante de castigo", según consta en el informe policial requerido por el Juzgado.

"Lo que pedimos a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, es que elimine la existencia de estos animales en el Metro, ya que no fomentan la seguridad y eso, estadísticamente, se puede comprobar, porque lo único que dan es una sensación de seguridad", apuntó Paunero. "Sólo deberían tener canes los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado con personal especializado", agregó.

Asimismo, desde la protectora animal han elaborado un comunicado para distribuirlo a los viajeros de la red de Metro en el que se informa de la existencia y situación de los perros que acompañan a los vigilantes del suburbano. En él denuncian la situación de "maltrato" en la que se encuentran ya que son sometidos a unas "condiciones de sobreexplotación, lo que les lleva a enfermar".

Además, en el mismo texto añaden que "se llegan a dar casos de perros obligados a seguir trabajando con heridas abiertas, producidas por el uso prolongado de collares punzantes de castigo, enfermedades crónicas, agotamiento físico, desnutrición e infecciones, además de otras supuestas irregularidades en la documentación de los canes".

En el momento de la denuncia, fuentes de Metro de Madrid negaron que se sometiera a los perros a una explotación de trabajo y añadieron que hay dos turnos de trabajo que no sobrepasan las ocho horas. En cada turno, la empresa responsable lleva al perro vigilante que le toque como 'canero' y ambos valoran si el perro está en condiciones para recorrer las instalaciones.