Sánchez avisa al Parlament de las consecuencias de un nuevo pulso: el que rebase la ley encontrará al Estado

Actualizado 22/10/2019 21:16:28 CET
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MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha advertido este martes a la mayoría independentista del Parlament de las consecuencias de echar un nuevo "pulso" al Tribunal Constitucional aprobando resoluciones que incidan en elementos ya anulados por la corte respecto del ejercicio del derecho de autodeterminación.

"Cualquier persona que sobrepase la frontera de la ley encontrará la respuesta firme y serena del Estado democrática", ha avisado, remarcando que esa regla "vale para todos, sea quien sea y se viva donde se viva".

En un mitin en Cádiz, Sánchez ha señalado que el independentismo "por experiencia sabe que las provocaciones en el mejor de los casos no sirven para nada" y en el peor de los casos lo que hacen es "provocar dolor en quien lo hace y al conjunto de la sociedad catalana".

Ésta ha sido la reacción del presidente tras conocer que los grupos de JxCat, ERC y la CUP han registrado este martes en el Parlament una propuesta de resolución de respuesta a la sentencia en la que consta un apartado por el que piden que la Cámara reitere poder debatir sobre la autodeterminación en los plenos.

El jefe del Ejecutivo también ha ironizado con la insistencia del president de la Generalitat catalana, Quim Torra, por hablar con él. "Como anda llamándome todos los días, le digo a Torra que antes de llamarme a mí haga una llamada a la convivencia, al fin de la violencia" y a la defensa de la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Sánchez ha censurado la petición de Torra de abrir una comisión de investigación en el Parlament sobre la actuación policial en los disturbios porque demuestra, a su juicio, "que no condena la violencia".

Y es que para Sánchez, la semana pasada no hubo enfrentamientos entre los violentos y la policía, sino un "ataque" de una parte de los independentistas violentos a la sociedad catalana, a la que han defendido los Mossos, la Policía y la Guardia Civil.

El dirigente socialista también ha advertido a Torra de que para hablar hay que escuchar y él tiene que escuchar en primer lugar a la "mitad de catalanes que no quieren la independencia".

LA DESLEALTAD DE LA OPOSICIÓN

Como hiciese horas antes en otro acto en Huelva, Sánchez ha defendido que su Gobierno está haciendo lo que hay que hacer en Cataluña, si bien se ha quejado de que lo estén haciendo "solos" por la actitud de la oposición, cuyo compromiso con la lealtad que le trasladaron todos en sus últimos contactos en Moncloa duró "lo que tardaron en salir por la puerta".

Claro que Sánchez prefiere que los partidos de derecha no le echen ni una mano escuchando las propuestas que lanzan para atajar las protestas en Cataluña: desde el estado de excepción por el que aboga Vox a la comparación que ha hecho Casado del régimen penitenciario español con el de una dictadura o un narcoestado o la determinación de Albert Rivera de ser presidente del Gobierno para mandar a la cárcel a los que intenten romper España.

En opinión de Sánchez, "se frotan las manos Puigdemont y Torra" si llegan a gobernar España "los de la foto de Colón", esos que "hablan mucho de España" pero "qué poco hacen por España" y que "confunden patria con patrimonio que se llevan a paraísos fiscales".

Como viene subrayando en esta precampaña, Sánchez también ha prometido que él gestionaría de manera diferente al PP un "enfriamiento de la economía" y subiría sólo los impuestos "a los más ricos", al tiempo que ha presumido de equipo económico riguroso con ministras como Nadia Calviño o María Jesús Montero, frente al PP y a Ciudadanos que no tienen a nadie.

Eso sí, Sánchez ha pedido un esfuerzo el 10 de noviembre para que todo el mundo acuda a votar y nadie se fíe de lo que dicen las encuestas, que sitúan todas al PSOE como primera fuerza pero sin una mayoría clara para gobernar.