Sánchez y Merkel mostrarán en Doñana sintonía europeísta y buscarán caminos comunes ante la inmigración

Pedro Sánchez y Angela Merkel
POOL MONCLOA - Archivo
Actualizado 11/08/2018 11:53:24 CET

La canciller pasará el próximo fin de semana en la finca de Las Marismillas de Doñana a invitación del presidente español

MADRID, 9 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y la canciller alemana, Angela Merkel, se reunirán el próximo fin de semana en el Parque Nacional de Doñana para hacer un análisis conjunto de los desafíos a los que se enfrenta Europa, entre ellos las migraciones, y reafirmar su apuesta por las soluciones solidarias y europeas.

"Es una invitación amistosa de un nuevo líder europeo a una líder ya muy consolidada, dos liderazgos que siguen creyendo en soluciones europeas para los grandes problemas europeos, que no se repliegan en soluciones populistas o nacionalistas, sino que creen en soluciones solidarias y responsables", ha explicado a Europa Press el diplomático José Manuel Albares, secretario general de Asuntos Internacionales, UE, G20 y Seguridad Global en la Presidencia del Gobierno.

La estancia de Angela Merkel en la finca de Las Marismillas, donde Sánchez pasa las vacaciones con su familia, incluirá reuniones de trabajo de ambos gobernantes con sus asesores y después una parte privada, donde podrán hablar de forma más personal. Está prevista una comparecencia de prensa conjunta el sábado en el Palacio de los Guzmanes.

Los temas en agenda son las migraciones, la reforma de la Unión Económica y Monetaria para evitar nuevas crisis de la moneda, el Brexit, el pilar social europeo, con especial atención a la calidad en el empleo y la defensa europea, para hacer balance de la Cumbre de la OTAN y analizar las posibilidades de reforzar el pilar de defensa europeo.

BUSCAR "CAMINOS COMUNES"

El objetivo no es anunciar propuestas concretas, pero sí trabajar en "caminos comunes" e ir consolidando una "masa crítica" de países dispuestos a buscar soluciones europeas. Además de las reuniones con Merkel, Sánchez ha cuidado la relación y los encuentros con el presidente francés, Emmanuel Macron, o el primer ministro portugués, António Costa, y está en contacto con todos los líderes europeos.

Albares está convencido de que "para los países como Alemania y Francia, que siguen creyendo en la construcción europea, ha sido una buena sorpresa ver que hay un nuevo liderazgo en Europa, de una país importante por PIB y población como es España, que se suma a esto, que no juega al repliegue populista".

El diplomático ha admitido que en la reforma de la UEM no hay tanta sintonía como en otros asuntos, pero ha destacado que Alemania ya se ha movido en sus posiciones --en junio Merkel y Macron llegaron a un acuerdo político-- y ha valorado que quiera hablarlo con España.

En el capítulo de inmigración, el Gobierno español quiere avanzar en una política común e intentar poner en marcha la reforma del Reglamento de Dublín, que regula la política de asilo, convencido de que quienes opten por "soluciones nacionales" solo tendrán éxito, como mucho, en el corto plazo.

El Gobierno español quiere hablar con el alemán y con otros 'europeístas' para preparar la cumbre informal convocada para el 20 de septiembre en Salzburgo por la presidencia austriaca de la UE, uno de los países que más quiere centrarse en el blindaje de las fronteras.

APORTACIONES AL FONDO FIDUCIARIO

También se analizará con el Gobierno alemán la posibilidad de hacer aportaciones adicionales al Fondo Fiduciario para África, un instrumento al que hasta ahora la UE y los Estados han aportado 3.430 millones de euros. De él están saliendo los fondos para los programas de gestión de fronteras, entre ellos los 55 millones para ayuda a Marruecos y Túnez cuyo inminente desbloqueo ha anunciado la Comisión Europea.

El encuentro en Doñana se producirá días después de que los dos Gobiernos hayan formalizado el acuerdo que permitirá a Alemania devolver a España solicitantes de asilo. A ello se comprometió Sánchez con Merkel durante una reunión el pasado mes de junio en Bruselas, en un momento en el que la canciller afrontaba una durísima presión de sus socios de la CSU, la democracia cristiana de Baviera.

El acuerdo prevé la devolución de inmigrantes o solicitantes de asilo que haya entrado a la UE por España y hayan llegado a Alemania a través de la frontera con Austria, de manera que lo previsible es que las cifras no sean muy altas. Además, permite a España entregar a Alemania a solicitantes de asilo que puedan demostrar reagrupación familiar con ese país.

"Lo importante del acuerdo es la filosofía, no tanto el número, estamos de acuerdo en que los inmigrantes no llegan a Alemania o a España, sino a Europa, y tenemos que ayudarnos unos a otros cuando uno tiene una presión demasiado elevada", ha resumido Albares.