MADRID 25 Jul. (EUROPA PRESS) -
Jaime Jiménez, alias 'El Solitario', responsable de más de una treintena de atracos y de tres homicidios, compraba armas averiadas y en desuso por Internet y después las reparaba en la nave que tenía en Pinto, donde además guardaba planos, mapas de carreteras, y agendas en las que anotaba todo lo relacionado con sus atracos, informaron hoy fuentes de la investigación.
Estas mismas fuentes destacan que 'El Solitario' era "un auténtico manitas, muy hábil". El atracador más buscado por las fuerzas de seguridad fue detenido el pasado lunes cuando iba a asaltar una sucursal bancaria en Figueira de Foz (Portugal), tras una intensa investigación denominada 'Gloria'.
El presunto delincuente dejó constancia de los planes y ejecución de los asaltos en 18 cuadernos de hoja cuadriculada en los que escribía a bolígrafo y subrayaba con rotulador. Los cuadernos y el resto del material incautado al delincuente fueron expuestos esta mañana en la sede de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.
Junto a esos cuadernos, los agentes mostraron parte de la variada biblioteca del atracador, concretamente los manuales que poseía relacionados con la utilización y fabricación de armas en varios idiomas, como 'In the line of fire' (En la línea de fuego), dedicado al tiro con arma corta, a los silenciadores u otros manuales para la fabricación de explosivos, de hecho, en el registro de su vivienda fueron halladas cuatro granadas que él mismo había fabricado.
Entre pistolas y revólveres, 'El Solitario' guardaba nueve armas cortas, varias ametralladoras y un fusil de asalto. Fuentes de la investigación informaron a Europa Press de que Jiménez había modificado el cañón de algunas de las armas con el objeto de experimentar y poder utilizar munición diferente a la que suelen llevar.
Esta modificación podría suponer una dificultad para los laboratorios de criminalística de Policía y Guardia Civil que intentan cuadrar los casquillos recogidos en los al menos cinco asaltos en los que disparó con las armas incautadas. Sin embargo, al dejar el percutor una muesca inconfundible en los casquillos, los investigadores confían en que las armas de fuego sean una prueba más para la condena del asesino de los dos guardias de Castejón y de un policía municipal en Castellón.
Tinte para el pelo, un ordenador portátil y chalecos antibala se suman a las armas y manuales expuestos por la Policía. También un libro en un inglés sobre las partes de un Suzuki Vitara, el modelo que apareció desguazado en el local de Pinto propiedad de 'El Solitario' y desde el que presuntamente disparó a los dos agentes fallecidos en Castejón.