MADRID, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
Decenas de personas se congregaron esta mañana a las puertas de la Audiencia Nacional, donde se celebra la primera jornada del juicio contra Francisco Javier García Gaztelu, alias 'Txapote' e Irantzu Gallategui Sudope, alias 'Amaia', por el asesinato del concejal del PP en Ermua, Miguel Ángel Blanco, para pedir que la justicia actúe con independencia en este caso a pesar del anuncio de alto al fuego de la banda.
Ante la puerta de acceso del público, una larga cola esperaba para poder asistir al juicio portando paraguas del Foro de Ermua en los que aparecían serigrafiada las banderas de España y del País Vasco y manos blancas de papel.
Entre ellos se encontraba el presidente de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), José Alcaraz, quien adelantó que las negociaciones para el fin de ETA "van a influir, no sólo en el resultado de este juicio, sino en todos los que se lleven a cabo y en el cumplimiento de las condenas".
Según afirmó, esta es una de las condiciones que ya se han pactado dentro del "proceso de rendición" que está siguiendo el Gobierno, contra el que hizo una llamada a la "rebelión cívica" de la ciudadanía similar a la que se produjo tras el asesinato del joven concejal Miguel Ángel Blanco y que se dio en llamar 'el espíritu de Ermua'.
Para Alcaraz, ha llegado el momento de recuperar dicho espíritu para "no permitir que el Gobierno deje impune" delitos y asesinatos como este, y demostrar que "España no se rinde ahora como no se rindió entonces". Asimismo, invitó al presidente del Gobierno, Jose Luís Rodríguez Zapatero, a seguir las sesiones del juicio que comienza hoy para constatar el arrepentimiento de estos terroristas que es "nulo".
"NEGOCIACIÓN NO"
Por otro lado, un grupo de jóvenes colocó en el suelo una fotografía de Miguel Ángel con el lema 'Justicia=Paz, Negociación NO" y la rodeó de velas encendidas. A éstos se fue uniendo más gente hasta formar un grupo muy numeroso que obligó a intervenir a las fuerzas del orden.
El momento de mayor tensión se produjo a la llegada del furgón que transportaba a los terroristas, que fue recibido con insultos y gritos y al que algunos de los congregados intentaron acercarse cuando los detenidos descendían del vehículo.
Por el contrario, la hermana y demás familiares de Blanco, que entraron en la Audiencia sin detenerse ni hacer declaraciones pero saludando a los allí reunidos, fueron recibidos con aplausos y gritos de 'Libertad' y 'Miguel Ángel'.