A CORUÑA, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Xunta prevé que hasta la próxima semana permanezca cerrado al tráfico el tramo de la AG-55 afectado por desprendimientos de piedras ocurridos en la noche del pasado martes, según informaron a Europa Press fuentes de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras.
Durante la jornada de este viernes, han continuado los trabajos para quitar parte de las toneladas de piedras que cayeron en este tramo, entre los puntos kilométricos 4,800 y 6,200, en dirección A Coruña, a la altura del municipio de Arteixo.
Técnicos de la Dirección Xeral de Infraestructuras se encuentran desde el jueves en la zona supervisando los trabajos que se están llevando a cabo para evitar nuevos desprendimientos y retirar las piedras que cayeron en la carretera. Estos trabajos consisten en la impermeabilización de una fosa en la parte alta de la ladera, por la que filtraba agua, y en la retirada de las piedras de mayor tamaño.
Debido a estos trabajos se están produciendo cortes intermitentes en la autopista, en los tramos de salida y entrada que se han habilitado para facilitar el paso a los conductores, sin que, por el momento, se hayan registrado incidentes, según informó la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras.
Además de la ubicación de dispositivos de señalización para los usuarios de la autopista, desde el jueves se han habilitado también puntos de información a los usuarios en Fisterra, Malpica, Bértoa-Carballo y Paiosaco en los que se les informa sobre la situación de la autopista y se les explican itinerarios alternativos.
Según la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, el tramo afectado por el desprendimiento seguirá cerrado en los próximos días "hasta que no exista ningún riesgo para los conductores", apuntaron.
La Xunta está también a la espera de que conozcan las conclusiones de la investigación abierta para determinar las causas de este suceso y exigir, en su caso, según señalaron este viernes, "las responsabilidades oportunas".