Actualizado 08/05/2007 21:39 CET

Ulster.- Arístegui ve excelente el acercamiento de posiciones extremas, pero avisa que no es extrapolable a PP-Batasuna

MADRID, 8 May. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del PP en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, Gustavo de Arístegui, subrayó esta tarde a Europa Press que la reconciliación y unión en el nuevo Gobierno del Ulster de protestantes y católicos es una "excelente noticia", aunque advirtió de que la situación no es extrapolable al País Vasco y a organizaciones como PP y Batasuna.

Se da la circunstancia de que esta misma mañana, en la Asamblea de Stormont, el líder del Partido Democrático del Ulster, Ian Paisley, y el 'número dos' del Sinn Fein, Martin McGuinness, han asumido sus nuevos cargos como ministro principal y viceministro principal de Irlanda del Norte, en un nuevo Gobierno que compartirán unionistas y republicanos.

El primer ministro británico, Tony Blair, fue testigo de tan histórica sesión parlamentaria y, tras dedicar elogios a los esfuerzos realizados en pro de la paz en el Ulster por el conservador John Major o el líder del Sinn Fein, Gerry Adams, subrayó que el acuerdo alcanzado hoy puede ser ejemplo para otros conflictos en el mundo.

"ESTO NO TIENE NADA QUE VER CON PAIS VASCO"

Por su lado, el diputado 'popular' Gustavo de Arístegui dijo que hoy es día de transmitir la "enhorabuena" a los ciudadanos del Ulster, ya que constituye una "excelente noticia" que dos posiciones "tan extremas" se hayan encontrado. "Pero que no se confunda nadie: No tiene nada que ver con el País Vasco. Esto no es el PP y Batasuna haciendo un esfuerzo de encuentro. El IRA y el Sinn Fein abandonaron y renunciaron a la violencia terrorista".

"El Sinn Fein tenía como prioridad la política, e impuso al IRA la paz definitiva y el silencio de la violencia terrorista. Creo que no se puede comparar la situación --argumentó--, porque el Gobierno de España está negociando con una organización terrorista que sigue manteniendo todas sus exigencias, que sigue matando, como demostró el 30 de diciembre y que sigue teniendo toda su agresividad y chulería".

Para Arístegui, resulta "lamentable" que no se esté viendo la "firmeza" del Estado de Derecho frente a ETA "con el Gobierno a la cabeza", que hubiera sido "deseable y requerible" a un Ejecutivo "con firmeza democrática".