Archivo - Un candado abierto en un ordenador encendido. - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
PAMPLONA 10 May. (EUROPA PRESS) -
El 18% de los navarros han sufrido alguna estafa bancaria de forma telemática, según indica una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache.
Entre los fraudes bancarios más habituales que han llegado a Irache están aquellos por el que la víctima recibe un mensaje que simula ser de su banco, alertando de un problema urgente o una transacción sospechosa. Al hacer clic en el enlace, se accede a una web falsa donde se invita a introducir los datos bancarios. Mientras que el consumidor cree que está evitando que le roben, en realidad lo está facilitando, explica la asociación en una nota de prensa.
Otras veces los engaños llegan a través de mensajes de correo electrónico. La apariencia del mensaje hace que parezca que es del banco: el lenguaje, la estructura, los logos de la entidad. "Con excusas como mejora del servicio o mayor seguridad, desde esta página hacen que vayas a otras donde facilitar tus claves financieras", indica.
También han aumentado los casos en los que llaman directamente por teléfono al consumidor haciéndose pasar por trabajadores del banco. "Con un discurso elaborado, aparentando profesionalidad y empatía, consiguen que la víctima revele información confidencial o incluso autorice transferencias", advierten desde Irache. También se dan casos de estafas en las que alguien se hace pasar por un hijo u otro familiar de la víctima y a través de un WhatsApp le hace ver que necesita dinero de forma urgente a través de una aplicación de transferencias.
Irache ha destacado que lo primero que hay que hacer es, nada más detectar la estafa, comunicarla al banco por escrito y poner una denuncia en la policía.
LOS JUECES VAN PROTEGIENDO MÁS AL CONSUMIDOR
La asociación ha señalado que aunque algunos bancos "achacan la responsabilidad al consumidor y no devuelven el dinero en primera instancia", la jurisprudencia "va inclinándose en favor del consumidor en muchos de estos casos".
En este sentido, pone en valor la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de agosto de 2025 "que señaló la responsabilidad del banco en los engaños a los clientes". En concreto, estimó que el consumidor solo podrá quedarse sin recuperar su dinero si "no notificó sin tardanza justificada" el engaño.
En esta línea, ha recordado, el Tribunal Supremo señaló en abril del año pasado que "si no se demuestra culpa en una víctima de phishing (engaño por el que los delincuentes simulan ser el banco del consumidor), la entidad tendrá que hacerse cargo del dinero, al menos hasta que el criminal sea encontrado y condenado".
Indica la sentencia que "el mero registro de la utilización del instrumento de pago no basta, necesariamente, para demostrar que la operación de pago fue autorizada por el cliente, ni que éste ha actuado de manera fraudulenta o incumplido deliberadamente o por negligencia grave una o varias de sus obligaciones", "correspondiendo al proveedor la prueba de que el usuario del servicio de pago cometió fraude o negligencia grave".