Al 32% de los navarros le gustaría reformar su casa, según una encuesta de Irache

Archivo - Un obrero subido a los andamios de una obra.
Archivo - Un obrero subido a los andamios de una obra. - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
Publicado: domingo, 14 abril 2024 11:07

PAMPLONA, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

Al 32% de los navarros les gustaría realizar alguna reforma en su casa, tal y como pone de manifiesto una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache.

Entre estas personas, casi una de cada tres desea realizar una reforma integral, tres de cada diez quieren reformar para ahorrar energía y casi una de cada cuatro quiere reformar los baños, según muestra el trabajo realizado por Cíes. En cuarto lugar, el 12% quiere reformas para el sistema de calefacción, un 11% para reformar la cocina y un 3% sobre el sistema de refrigeración.

Irache ha destacado el "significativo" incremento de las personas que quieren reforma para ahorrar energía, una finalidad que ha crecido trece puntos respecto al año anterior.

La asociación ha indicado que, a la hora de afrontar una reforma en casa, "es muy importante pedir presupuesto detallado por escrito, determinar los plazos para acabar los trabajos e informarse sobre posibles ayudas para estas reformas".

La asociación ha explicado que entre las quejas más habituales por problemas en las reformas de un domicilio está "los retrasos en la ejecución, el precio a pagar por el trabajo o la calidad de la reforma". Por ello, ha recomendado "pedir varios presupuestos, aunque sean aproximados, para poder comparar".

Si ya se ha elegido empresa, esta deberá entregar un presupuesto, ya detallado, que "indique exactamente" las labores a realizar y el coste que va a tener cada una de ellas. En él debería desglosarse también el precio de los materiales y de la mano de obra con las horas de trabajo estimadas. También se deben detallar los impuestos.

La asociación ha señalado que los encarecimientos sobre el presupuesto inicial "deben ser aceptados expresamente" y ha afirmado que "son frecuentes los encarecimientos no justificados". Según ha explicado, algunas empresas establecen en el presupuesto inicial un porcentaje variable por imprevistos que, con frecuencia, "se acaba cobrando, aunque no siempre se justifique con el rigor debido".

Otro de los conflictos más habituales en estos trabajos es el plazo de conclusión. Por ello, Irache ha recomendado fijar en el contrato una fecha de inicio y de finalización de las reformas, así como una penalización por la demora que se pueda producir respecto a la fecha fijada.

Otra queja habitual es "la deficiente calidad o terminación de los trabajos". "Para evitar malentendidos, lo mejor es concretar al máximo las reformas, si es posible, aportando en el contrato descripciones y elementos gráficos que plasmen el resultado final encargado. Cuanto más detallada sea esta descripción, más posibilidades habrá de reclamar posteriormente posibles incumplimientos, algo que no siempre resulta sencillo", ha apuntado.

Otro elemento importante es determinar en el contrato la forma de pago para que quede claro de qué manera y cuándo se van a efectuar los abonos. Algunas personas deciden pagar ciertas cantidades o porcentajes del presupuesto en varios pagos -al firmar el contrato, al comenzar la obra, al acabar una parte...-, lo que "permite que el consumidor sólo tenga que pagar ciertas partidas cuando ya han concluido los trabajos y asegurarse que la empresa no le deja con la reforma sin concluir una vez que ya tiene el dinero en su cuenta".

Si se detectan fallos en la obra, es importante comunicarlos por escrito a la empresa encargada del trabajo "lo antes posible". También puede venir bien sacar fotografías o cualquier otro elemento "que atestigüe estos errores". Además, siempre hay que conservar contrato y facturas de los trabajos realizados.

Por otro lado, Irache ha recomendado informarse de las licencias o permisos urbanísticos necesarios para llevar a cabo cualquier reforma. Igualmente, es aconsejable informar al resto de vecinos sobre ellas, asegurarse de que las obras no afectan a elementos comunes del edificio y preguntar por si hay horarios fijados para las obras en el edificio.

Además, ha aconsejado asesorarse si la reforma puede estar sujeta a subvenciones o ayudas de algún tipo, así como desgravaciones o impuestos reducidos, "ya que pueden suponer un importante abaratamiento del coste final".