ADACEN celebra una jornada con motivo del Día Mundial del Ictus. - ADACEN
PAMPLONA 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Asociación de Daño Cerebral de Navarra (ADACEN) ha defendido la necesidad de reforzar la investigación sobre el ictus, que afecta a unas 120.000 personas cada año en España y que una de cada cuatro personas mayores de 25 años sufrirá a lo largo de su vida.
ADACEN ha celebrado, con motivo del Día Mundial del Ictus, una jornada con el título 'La importancia de la investigación en la rehabilitación del ictus', que ha reunido en Pamplona a profesionales de referencia en diferentes campos de la investigación sobre esta enfermedad.
El encuentro ha tenido lugar en el Salón de Grados de la Facultad de Medicina de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) con la asistencia de decenas de investigadores, profesionales de diferentes ramas de la salud y estudiantes.
La jornada, que forma parte de Neurolab (el linving Lab de Adacen), se ha organizado con el objetivo de poner en valor el conocimiento que se está generando en España y reclamar un mayor impulso a la investigación sobre el ictus, especialmente sobre la recuperación y rehabilitación de las personas que sobreviven a él.
A través de iniciativas como esta jornada, ADACEN también quiere dar a conocer el modelo de innovación colaborativa que desarrolla desde Neurolab, su Living Lab acreditado por la European Network of Living Labs (ENoLL). Este modelo promueve la colaboración entre personas con daño cerebral adquirido, profesionales sanitarios, investigadores, universidades y empresas tecnológicas para impulsar soluciones innovadoras que respondan a las necesidades reales de las personas y contribuyan a mejorar su rehabilitación y calidad de vida.
La World Stroke Organization estima que una de cada cuatro personas adultas mayores de 25 años sufrirá un ictus a lo largo de su vida. En España se producen alrededor de 120.000 casos cada año y unas 25.000 personas fallecen por esta causa. El ictus es además una de las principales causas de discapacidad en Europa y muchas de las personas que sobreviven necesitan procesos prolongados de rehabilitación y apoyo.
Para ADACEN, reforzar la investigación significa avanzar en todo el recorrido de la enfermedad: prevención, diagnóstico, tratamiento en la fase aguda y, también, rehabilitación a medio y largo plazo. "Significa saber por qué unas personas recuperan determinadas capacidades y otras no, qué tratamientos funcionan mejor para cada perfil, cómo potenciar la plasticidad cerebral y cómo aplicar tecnologías como la inteligencia artificial, la estimulación cerebral o la robótica para conseguir terapias cada vez más personalizadas", ha señalado la asociación.
El gerente de ADACEN, Andrés Ilundáin Esquiroz, ha destacado que "la investigación es una de las herramientas más importantes para mejorar el presente y el futuro de las personas con daño cerebral adquirido". "No se trata únicamente de avanzar en el conocimiento científico o desarrollar nuevas tecnologías, sino de transformar ese conocimiento en oportunidades reales de recuperación, autonomía, participación social y mejora de la calidad de vida", ha señalado.
Según ha asegurado, "las entidades como ADACEN, especializadas en daño cerebral adquirido, pueden desempeñar un papel fundamental como puente entre el conocimiento científico y las necesidades de las personas". "Nuestra experiencia diaria con las personas con ictus y sus familias, junto con el trabajo de nuestros equipos profesionales multidisciplinares, nos permite identificar necesidades que todavía no tienen una respuesta suficiente y contribuir a que la investigación se oriente a mejorar su vida cotidiana", ha afirmado.