El borrador del nuevo plan sobre drogas y adicciones se dirige a todas las edades y cuenta con tres áreas de actuación

Pérez, Domínguez y Echauri en la presentación del plan
GOBIERNO DE NAVARRA
Publicado 05/11/2018 13:43:26CET

PAMPLONA, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Salud del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez, ha presentado este lunes el borrador del 'III Plan de Prevención sobre Drogas y Adicciones', que abarca todas las edades, con especial atención a menores y a grupos más vulnerables, y que cuenta con tres áreas de actuación, 12 líneas de acción y 60 acciones globales.

En la presentación, el consejero, que ha estado acompañado por la directora gerente del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, María José Pérez, y la jefa de la Sección de Promoción de la Salud, Margarita Echauri, ha destacado que este borrador "no parte de cero, porque recoge las experiencias de los tres planes anteriores, e intenta abordar la actual situación sobre este tema en Navarra, que se caracteriza por una línea de continuidad y algunos cambios en las relaciones con las drogas o con otros consumos que pueden resultar problemáticos y adictivos".

Ha citado entre estos cambios el consumo de tabaco, alcohol y cannabis en menores, con mayor prevalencia en chicas, y también consumos intensivos más compulsivos de alcohol en personas adultas y jóvenes, mayores en hombres, estabilización del consumo de tabaco, permisividad y alta tolerancia social y familiar a consumos excesivos de alcohol y abuso de las nuevas tecnologías y desarrollo del juego problemático.

El borrador del nuevo plan se nutre, también, de los resultados de la evaluación del II Plan Foral de Drogodependencias, y de las aportaciones de profesionales y asociaciones implicadas recogidas en un "extenso" proceso participativo en 2018. Y pretende enriquecerse con nuevos procesos participativos en noviembre-diciembre.

Así, el documento estará en exposición en Gobierno Abierto desde el 9 de noviembre hasta el 9 de diciembre; habrá sesiones de trabajo con servicios y entidades implicadas; y también se analizará en el Consejo Interdepartamental de Salud.

En concreto, en el borrador se plantea como misión del plan "ofrecer a las administraciones públicas, entidades sociales y recursos locales un marco de referencia común para trabajar estos temas". Se pretende conseguir al final del III plan una sociedad navarra "más sensible a las consecuencias negativas de los consumos que haya y que ponga en marcha iniciativas para favorecer entornos y comportamientos más saludables para jóvenes, mayores y familias, con enfoques y valores de derechos humanos, responsabilidad personal y social, salud pública, perspectiva de género o participación".

CONSECUENCIAS NEGATIVAS DE LOS CONSUMOS

Los responsables de Salud han remarcado que "en un alto porcentaje de población estos consumos no tienen consecuencias negativas, pero en otra parte sí y son éstas las que el plan trata de evitar". Entre estas consecuencias, los estudios de evidencia científica disponibles en la actualidad destacan, en primer lugar, la morbimortalidad (enfermedades y muertes).

En este sentido, el tabaco sigue siendo la primera causa de enfermedad y muerte evitable; causa 15 tipos de cánceres y enfermedades cardiocerebrovasculares y pulmonares. Por su parte, el consumo de riesgo de alcohol está relacionado con más de 60 enfermedades como varios cánceres y cirrosis hepática, y el de cannabis se asocia a un mayor riesgo de padecer trastornos mentales. El consumo de alcohol y tabaco especialmente amenazan la alta esperanza de vida navarra.

Por otro lado, la demanda de tratamiento en salud mental por adicciones se mantiene, con ligera tendencia a reducirse, figurando como sustancias más implicadas el alcohol, los opiáceos, el cannabis y la cocaína, descendiendo los opiáceos y aumentando la ludopatía aunque en puestos más bajos. En menores la más implicada es el cannabis.

SITUACIÓN DE LOS CONSUMOS

Respecto a los consumos de sustancias, las encuestas disponibles permiten constatar que los consumos de drogas y otros comportamientos potencialmente adictivos no se reducen a una etapa de la vida y que la población joven, teniendo como referencia la población adulta, consume las mismas sustancias.

Según la encuesta estatal 'Edades 2017', los consumos mantienen una alta presencia en Navarra, como lo demuestran los altos porcentajes de quienes han consumido alguna vez en la vida alcohol (92%), tabaco (64%) y cannabis (39,8%).

Entre quienes prueban o consumen estas sustancias alguna vez, solo una parte lo convierte en consumo más regular (consumos en los últimos 30 días): alcohol (63,7%), tabaco (32,6%) y cannabis (8,1%), con frecuencias más altas que la media estatal.

Según el Observatorio de Salud Comunitaria, con datos de la Encuesta de Condiciones de Vida de Navarra ECV 2017, el consumo de riesgo de alcohol se da más en hombres y ha crecido significativamente del 2012 al 2017 en el grupo de 50 a 64 años. Las borracheras y el consumo en atracón (binge drinking) se consideran de riesgo. Del 2012 al 2017 el consumo diario de tabaco desciende en mujeres en los grupos de edad de 15-24 y de 25-34 años y sube en hombres de 45-54 años. Además, según 'Edades 2017', los hipnosedantes están penetrando también en Navarra y se dan más en mujeres que en hombres.

Por otra parte, según la memoria anual de juego en Navarra 2017, de la Dirección General de Interior, la cantidad jugada el pasado año fue de 342,19 millones de euros, siendo las apuestas las que más han aumentado, subiendo 31,44 millones de euros entre 2013 y 2017.

OBJETIVOS Y ÁREAS DE ACTUACIÓN

El nuevo plan sobre drogas y adicciones tiene en cuenta que se trata de un fenómeno social "complejo y multifactorial que implica a toda la sociedad y está en permanente evolución". Así, se plantea como objetivo general "promover y preservar la salud de las personas" y se centra en "la disminución de las consecuencias negativas y daños para la salud y la vida".

Incluye intervenciones con las personas y sus entornos, tanto físicos (familiares, de estudio, ocio y trabajo saludable) como psicosociales, aumentando la percepción del riesgo y disminuyendo la tolerancia social a los consumos excesivos y consumos en menores.

También se plantea como objetivos reducir los consumos de riesgo y las adicciones comportamentales, retrasar la edad de su inicio y disminuir sus consecuencias en salud.

En el plan se estructuran las intervenciones en tres áreas de actuación, 12 líneas de acción y 60 acciones globales entre las que "si bien se continúan y refuerzan la mayor parte de las del II plan, destacan algunas nuevas para afrontar en conjunto la actual situación".