Archivo - El consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Carlos Gimeno. - EDUARDO SANZ-EUROPA PRESS - Archivo
PAMPLONA 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
Los centros educativos públicos de Navarra han perdido en conjunto 54 grupos de alumnado de 3, 4 y 5 años desde el curso 2014/2015 hasta la actualidad. El descenso de la natalidad ha sido el factor que ha generado ese importante descenso de aulas en el segundo ciclo de la Educación Infantil. Sin embargo, en el mismo periodo, los centros privados concertados de la Comunidad foral apenas han notado el descenso. En el curso 2014/2015 dispusieron de un total de 298 grupos concertados y en el presente curso han dispuesto de 290 unidades concertadas. Es decir, solo 8 grupos menos.
Ahora, ha informado el Gobierno foral, tras culminar el proceso de renovación de los conciertos en este segundo ciclo de Educación Infantil para el periodo 2026/2027 a 2029/2030, el departamento de Educación ha comunicado un descenso de 14 unidades concertadas a estos colegios. La reducción de aulas en los centros públicos será de 19 unidades, a tenor de las solicitudes del reciente proceso de admisión para el próximo curso.
Según el Ejecutivo, otro dato de la dispar afección del descenso de natalidad en el sistema lo demuestra el hecho de que la escuela pública ha perdido 44 grupos desde la anterior renovación de conciertos de Infantil realizada en 2018/2019 (ha pasado de 671 a 627) mientras la escuela concertada solo ha reducido 6 grupos en este periodo (de 296 conciertos a 290). Una reducción de grupos en la educación pública que hubiera sido mucho mayor si el Departamento de Educación no hubiera aplicado las bajadas de ratios introducidas desde el curso 2022/2023 hasta la actualidad en centros con alumnado vulnerable y que han permitido la creación de 31 nuevos grupos.
Para explicar la renovación llevada a cabo y los criterios técnicos que han ordenado el proceso han comparecido este martes el consejero de Educación del Gobierno foral, Carlos Gimeno, y el director general de Educación y Formación Profesional del Departamento, Gil Sevillano.
Los responsables de Educación han dado a conocer que ya se ha remitido a los centros educativos privados concertados de Navarra la Resolución 26/2026 por la que se resuelve el procedimiento de renovación del concierto educativo de las unidades de segundo ciclo de Educación Infantil y Bachillerato, en los centros educativos de Navarra, a partir del curso académico 2026/2027.
Gimeno ha resaltado que el último proceso de admisión de niños de 3 años para el próximo curso ha confirmado un "drástico" descenso de 700 solicitudes con respecto al curso 2022/2023, en el que se renovaron por última vez estos conciertos. Si en el curso 2014/2015 hubo 20.060 estudiantes de 3, 4 y 5 años en Navarra, en el presente curso son 15.751, lo que supone una reducción del 21% con respecto al 2014/2015. En la escuela pública se ha perdido el 22% del alumnado desde 2014 (de 12.676 a 9.866 estudiantes) mientras que en la concertada se ha reducido en un 20% (de 7.384 a 5.885).
Sin embargo, esa similar disminución no ha tenido hasta ahora una reducción proporcional de grupos entre ambas redes. La concertada ha perdido un 3% de sus unidades concertadas desde el 2014/2015 mientras que la pública ha perdido un 8% de sus grupos. Han indicado que, frente al impacto inmediato que el descenso de natalidad va provocando en la educación pública, aplicada año tras año, "la red de centros concertados dispone de una protección jurídica que les blinda los conciertos durante periodos de cuatro años, manteniendo la financiación pública de las aulas concertadas en ese periodo, al margen de la reducción de solicitudes de admisión que se pueda producir".
Esa bajada, ha añadido el Ejecutivo, comenzó a notarse paulatinamente años atrás, pero ha crecido "vertiginosamente" en los últimos cursos y Educación ha tenido que afrontar ahora la renovación articulando criterios técnicos para afrontar proporcionadamente el descenso de escolares en ambas redes.
Para "revertir este constatable retroceso de la educación pública derivado del desigual procedimiento de mantenimiento y eliminación de aulas entre ambas redes", Carlos Gimeno ha resaltado que Educación diseñó tres criterios técnicos que han conjugado el respeto a la libre elección de centro de las familias navarras con las disponibilidades presupuestarias y la programación de la oferta educativa, de conformidad con lo establecido en los artículos 15.2 y 109 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
La citada programación de la oferta educativa tiene como finalidad satisfacer las necesidades de escolarización existentes, contando para ello con los centros públicos y privados concertados, "de acuerdo con el principio de economía y eficiencia en el uso de los recursos públicos". En ese sentido, los responsables de Educación han puesto de manifiesto que el gasto público se debe ir ajustando a las nuevas demandas educativas y sociales que se producen, por ejemplo, en el fuerte aumento de la FP, la gratuidad del ciclo 0-3 o en la atención a las personas mayores.
Según ha dado a conocer Gimeno, la aplicación de estos criterios ha conducido a la denegación de 14 solicitudes de renovación de conciertos y a la renovación de un total de 276 grupos en la red privada concertada. Esta decisión supone una reducción del 7% del número de conciertos en la red privada con respecto a los que tenía en el curso 2014/2015. La reducción en la pública supondrá un 9% para el mismo periodo. Una reducción de unidades proporcional en ambas redes, ha explicado.
Han sido tres los criterios establecidos para proceder a renovar una unidad concertada en la enseñanza privada. El primero, que el grupo cuente al menos con un número mínimo de alumnado no inferior a la ratio media de esa etapa educativa de la zona geográfica en la que se encuentre el centro (17 alumnos en Pamplona y comarca y 15 en el resto de Navarra). El consejero ha resaltado con respecto a este primer criterio la flexibilidad aplicada, ya que se ha adecuado la exigencia de alumnado a las ratios medias del presente curso escolar y no a las ratios máximas (que son superiores) marcadas por la normativa educativa.
Un segundo criterio ha sido el de no concertar unidades para las que el centro privada no haya tenido suficiente demanda y, finalmente un tercer criterio, el de garantizar que la oferta de plazas en el área en la que radique esa unidad no quede sobredimensionada.
A tenor de la aplicación estricta de estos criterios, el número de unidades de los centros concertados que hubieran perdido el concierto sería mucho mayor del decidido, ha explicado Gimeno. Sin embargo, Educación ha aplicado un criterio de excepcionalidad previsto en el artículo 17 del Decreto Foral que regula los conciertos educativos en Navarra. Se trata de una medida protectora hacia los centros concertados, ha dicho, que ha permitido renovar conciertos de unidades de colegios concertados que tienen un índice negativo de alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, es decir, que escolarizan a un porcentaje de alumnado vulnerable superior a la media de su entorno.
Igualmente ha facilitado renovar el concierto de unidades en centros privados que son oferta única de un determinado modelo lingüístico en la localidad en que se ubican. Y finalmente, la excepcionalidad ha generado renovaciones en determinados centros concertados garantizando así plazas disponibles en esos colegios privados para asumir una parte de la matrícula sobrevenida que se produce cada curso en las áreas en las que se localiza el centro.
El consejero Gimeno ha manifestado que el resultado del proceso de renovación "no supone ningún ataque a la educación concertada ni vulnera el derecho de las familias a la libre elección de centro, y tampoco supone", ha añadido, "agresión alguna a la educación en lengua vasca en la red de ikastolas privadas".