Actualizado 03/10/2015 14:25 CET

El Gobierno de Navarra homenajea a sus 33 empleados fusilados en la Guerra Civil

Uxue Barkos descubre una placa en homenaje a los 33 empleados fusilados
EUROPA PRESS

   Se ha colocado una placa con los nombres de los empleados asesinados en la fachada principal del Palacio de Navarra

   PAMPLONA, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El Gobierno de Navarra ha homenajeado a los 33 empleados de la Diputación foral que fueron fusilados durante la Guerra Civil. Una placa colocada en la fachada principal del Palacio de Navarra, en la Avenida San Ignacio de Pamplona, recuerda desde este sábado a los 33 empleados que fueron asesinados.

   La placa recoge el nombre y apellidos de los empleados fusilados, con la siguiente leyenda, en castellano y euskera: 'El Gobierno de Navarra en memoria y homenaje a los funcionarios y personal al servicio de la Diputación Foral que fueron asesinados en Navarra durante la guerra civil de 1936 por defender la legalidad republicana'.

   Desde este sábado, los nombres de Basilio Aedo Urra; Esteban Amézqueta Blanco; Francisco Arbeloa Sada; Martín Artola Morrás; Pedro Belloso García; Calixto Ezker Mayo; Benito García Calvo; Fermín Irigoyen López; Isidoro Latienda Asiáin; Adrián Luquin Eraso; Félix Luri Amigot; Esteban Monasterio Carcar; Rodolfo Muerza Saraldi; Francisco Mula Castro; Ramón Ramos García; José Roa García; Lucio Sainz Ursua; Ignacio San Pedro Chocolonea; Gil Valerio Sainz; Manuel Alfaro Alayeto; Felipe García; Victorino García Enciso; Sotero García Lazaro; Félix García Resano; Ramón Húder Ansa; Eusebio Ijurra Astráin; José Manuel Landa Elorza; Francisco Lizarza Martínez de Morentin; Luis Pablo Martínez Ibáñez; Francisco Pascual Maeztu; Áureo Remírez Ibarrola; Mariano Ríos Pérez; y Aniceto Soto Pérez, estarán reflejados en la placa conmemorativa.

   Su colocación tiene lugar aproximadamente dos años después de la aprobación de la Ley Foral de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936, aprobada por el Parlamento de Navarra el 26 de noviembre de 2013, que establecía que el Gobierno de Navarra debía instalar este recordatorio en un lugar visible del Palacio. Se trata, además, del primer acto de reparación y reconocimiento realizado por el Ejecutivo a personas represaliadas a raíz del golpe de estado de 1936.

   El acto ha consistido en un homenaje en el patio central del Palacio de Navarra, presidido por la presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos. Ha contado con la presencia de la consejera de Presidencia, Función Pública, Interior y Justicia, María José Beaumont Aristu, y de la consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales, Ana Ollo Hualde. También han representantes parlamentarios de UPN, PSN, EH Bildu, Batzarre, Izquierda Unida y Podemos; así como alcaldes de los pueblos de los que eran naturales los homenajeados; representantes sindicales; miembros de asociaciones de familiares de fusilados y desaparecidos en la Guerra Civil; e investigadores de la Universidad Pública de Navarra.

   El reconocimiento ha comenzado con la lectura, mientras se interpretaba el zortziko 'No te olvido' de Pablo Sarasate, de los nombres y apellidos de los 33 asesinados, nombres que figuraban también en el foro del estrado, bajo el escudo de Navarra y la leyenda "Omenaldia - Homenaje". En el mismo estrado, sobre una mesa, estaban colocados 33 cilindros metálicos, cada uno de ellos con el nombre de un homenajeado.

   En su intervención, la presidenta del Ejecutivo foral, Uxue Barkos, ha destacado que el homenaje "ha tardado mucho, demasiado en llegar" por "falta de voluntad política" y ha mostrado su compromiso "inequívoco" con las víctimas del Franquismo. Barkos ha afirmado que es "fundamental afrontar las pesadillas de un pasado que algunos siguen empeñados en no querer mirar" y ha reivindicado "la memoria frente al olvido" vinculada "a una nueva concepción de futuro".

   "El reconocimiento a las víctimas es ante todo un deber ético al que no podemos dar la espalda, es una cuestión de dignidad humana y una deuda ineludible que debemos atender sin ambajes", ha añadido la presidenta foral.

"AQUELLO NUNCA DEBIÓ OCURRIR"

   El acto ha contado con la intervención de dos familiares de los empleados fusilados durante la Guerra Civil: Ricardo Mula, hijo de Francisco Mula, celador de caminos; y Jokin de Carlos, sobrino de Ramón Ramos García, chófer de la Diputación foral.

   Ricardo Mula ha asegurado que "nadie podía imaginar, excepto los que lo hemos sufrido, el haber logrado lo que durante 77 años era una meta, que este acto de homenaje se haya hecho realidad" y ha recordado la memoria de su padre, desaparecido en 1936 y militante de Izquierda Republicana, del que "hoy sigo buscando sus restos en las cercanías de Lanz". "Aquello nunca debió ocurrir, por eso tengo la seguridad de que mis hijos y nietos nuna olvidarán quien fue Francisco Mula", ha añadido.

   Mula también ha recordado a su madre, que huyo con él y sus dos hermanos a Barcelona tras la muerte de su marido. "Era una mujer valiente y decidida", ha dicho, "una más de las mujeres mártires del fascismo".

   Por su parte, Jokin de Carlos, ha conmemorado la memoria de su tio Ramón Ramos García, afiliado a UGT y militante de Izquierda Republicana, que fue fusilado en Zizur en 1936. De Carlos ha entonado un "viva la República" en honor "de estos 33 funcionarios asesinados" y de "a los más de 3.400 asesinados en Navarra y a sus familias".