Luismi Montoya, de Agroturismo Mari Cruz (Villanueva de Arce),recibirá el primer premio del II Concurso de Prados Floridos de Navarra. - OREKAN
PAMPLONA 29 Ago. (EUROPA PRESS) -
Luismi Montoya, de Agroturismo Mari Cruz (Villanueva de Arce), y Oier Garbisu (Muskitz), han resultado ganadores del II Concurso de Prados Floridos de Navarra', organizado en el marco del Artzai Eguna que se celebra en Uharte Arakil.
Luismi Montoya recibirá el primer premio y Oer Garbisu, el segundo, tras el fallo del jurado de Orekan, empresa pública del Gobierno de Navarra.
El Concurso de Prados Floridos de Navarra premia la conservación de la biodiversidad ligada al pastoreo y la ganadería extensiva. Los prados de alto valor natural dependen de la interacción entre la actividad ganadera en extensivo y los propios ecosistemas, respetando los ciclos naturales. La forma de manejar los prados para obtener forraje y alimentar a los animales en invierno y las razas de ganado adaptadas a las condiciones del lugar en el que se establece abren paso a la valiosa biodiversidad y paisaje que conocemos en nuestros valles, según ha destacado Orekan.
La sociedad pública ha resaltado que, además de mantener un importante patrimonio cultural y etnográfico, los usos ganaderos tradicionales son los principales valedores de la conservación de una biodiversidad propia del territorio.
Estos espacios acumulan carbono en el suelo, reducen la erosión, favorecen la prevención de incendios forestales y acumulan agua. "Cuidarlos, por tanto, significa proteger el agua, el suelo, la biodiversidad y la actividad rural al mismo tiempo", ha afirmado Orekan.
Luismi Montoya y Oier Garbisu recibirán el primer y segundo premio del concurso, respectivamente, por la gran riqueza florística y el alto valor paisajístico de sus prados y por el manejo ganadero llevado a cabo, acorde a los principios de la agroecología y el bienestar animal.
Los ganadores de esta segunda edición edición del concurso mantienen en sus prados especies florísticas como malvas, centaureas, consueldas, nomeolvides y diversas especies de orquídeas, entre otras. En ambos casos, la producción se realiza con razas autóctonas de ganado (ovejas latxas en Villanueva de Arce y caballos Burguete en Muskitz) de manera totalmente ligada al territorio a través del pastoreo y la producción del forraje necesario para su ganado en sus propios prados.
Estos ganaderos podrán etiquetar sus productos con un sello identificativo como ganadores del concurso. Los galardones, diseñados por Ixiar Artisautza (Ixiart) y Kattalin Barber (Herbaria), artesanas de Beintza-Labaien y el Valle de Arce respectivamente, representan a través de diferentes técnicas artísticas la diversidad florística característica de los prados de siega de Navarra.
Para el concurso de prados floridos, un jurado experto, compuesto por una botánica, una ingeniera agrónoma y una veterinaria, ha realizado la evaluación de los prados participantes, valorando la flora de cada prado, los elementos que pueden ser refugio para la biodiversidad (bordas, muretes, setos, árboles trasmochos, humedales), y el manejo ganadero y bienestar animal según criterios agroecológicos.
Orekan, en el contexto del proyecto europeo Poctefa Redbio, diseñó este certamen para reconocer e impulsar el papel que desempeñan los pastores en extensivo como promotores de la biodiversidad y conservadoras de un paisaje tradicional.
El concurso nace a partir de la puesta en marcha en 2024 en Navarra de una novedosa ayuda agroambiental en el Programa de Desarrollo Rural (PDR), diseñada por Orekan, para los prados de siega de alto valor natural, donde los ganaderos evalúan la biodiversidad presente en sus parcelas. La ayuda presenta un nuevo enfoque, ya que la cuantía del pago que reciben quienes la solicitan depende de esa evaluación de la biodiversidad mediante una escala de 0 a 100 puntos. Una mayor puntuación supone mayor biodiversidad asociada al uso ganadero, lo que se traduce en una mayor cuantía económica, que puede alcanzar un máximo de 372 euros/ha.
Actualmente son 60 los ganaderos y ganaderas beneficiarios de esta ayuda, cuyo objetivo principal es la conservación de estos prados, caracterizados fundamentalmente por una gran diversidad florística, mediante la compensación económica a quienes han hecho posible su mantenimiento.