La vicepresidenta Ana Ollo, participa en un acto institucional de homenaje a los republicanos que fueron internados entre 1939 y 1945 en el campo de concentración de Gurs. - GOBIERNO DE NAVARRA
PAMPLONA 12 Abr. (EUROPA PRESS) -
La vicepresidenta y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera del Gobierno de Navarra, Ana Ollo, ha participado este domingo en un acto institucional de homenaje a los republicanos y republicanas que fueron internados entre 1939 y 1945 en el campo de concentración de Gurs, en las proximidades de la localidad aquitana de Oloron-Sainte-Marie, entre los que se encuentran medio millar de navarros.
En el año 2017 el Ejecutivo foral colocó un monumento en su memoria. Posteriormente, en el año 2024, la consejera Ollo, acompañada de un grupo de jóvenes navarros que participaban en el programa Escuelas con Memoria, instalaron un mapa de Navarra con los nombres de los navarros y navarras recluidos en ese lugar.
En el acto, Ollo ha reivindicado el "compromiso" de todas estas personas por los valores de "convivencia, paz, justicia y democracia frente al fascismo y la guerra", un ejemplo de "empatía y solidaridad entre pueblos y países" hoy tan necesario como entonces.
En el acto, organizado por la asociación Terres de Memòire et de Luttes, han participado además de la propia alcaldesa de Oloron, representantes institucionales de los gobiernos de Euskadi, Catalunya y Departamentos de Pirineos Atlánticos además de asociaciones memorialistas de esas zonas y de Aragón y Portugal.
Ana Ollo, que ha estado acompañada por el director del Instituto Navarro de la Memoria, Josemi Gastón, ha subrayado la necesidad de reivindicar "la defensa de los valores democráticos y los derechos humanos por encima de todo". "Ahora hace 95 años se celebraron en España unas elecciones municipales que condicionaron el devenir político. De su resultado se inducía la necesidad de transformación del régimen, proclamándose dos días después la II República. Una experiencia reformista con carácter progresista que nunca fue admitida por las élites políticas, sociales y económicas tradicionales, quienes desde el inicio boicotearon su implantación".
"Su feroz oposición condujo al golpe de estado del 18 de julio de 1936, iniciándose una brutal represión contra quien había defendido la legalidad republicana. Una cruenta guerra civil y un largo exilio se abrió paso para miles y miles de españoles. Un buen número de ellos de ideología comunista, socialista, anarquista, nacionalista, republicana, en definitiva, tuvo su destino en el campo de Gurs", ha recordado.
"Gurs ya no es solo un espacio de reclusión. Gurs se ha convertido en las últimas décadas en un símbolo de resistencia, de lucha frente al fascismo y contra las guerras. Una lucha, por desgracia, cada vez más necesaria, ya que las imágenes de campos de refugiados o de prisioneros que parecían ya olvidadas o que nos vienen a la cabeza en blanco y negro están volviendo en color a nuestros telediarios, los periódicos o las redes sociales", ha señalado.
Ana Ollo ha explicado que "la guerra y la violencia no están tan lejos. Europa y el mundo viven momentos muy delicados, de mucha violencia. Pero hay que mantener viva la llama de la esperanza. Recordar que en este mismo lugar hubo muchas historias de compromiso, de solidaridad, de ayuda, de empatía, también entre pueblos y países".
Asimismo, ha reivindicado "la defensa de los valores democráticos y la defensa de los derechos humanos por encima de todo. Gurs debe seguir siendo un ejemplo de resistencia y de convivencia, de paz, de democracia y de justicia social".
EL CAMPO DE GURS
El campo de Gurs nació en 1939, conocido como "el campo de los vascos", fue al inicio un campo de refugiados que albergó a cuatro grupos de personas diferentes que huían de la represión del franquismo. Uno de los grupos más numerosos era el de vascos y navarros que fueron trasladados desde Argeles a Gurs.
Posteriomente fueron allí miembros de las Brigadas Internacionales procedentes de diversos países que, dado el contexto político o económico, no podían regresar a sus lugares de origen. El tercero era el conocido como de los aviadores, conformado, en realidad, por técnicos del ejército republicano. Y había un cuarto grupo, menos numeroso, compuesto por personas procedentes de distintos lugares del Estado. En total, más de 18.000 personas estaban internadas en Gurs en la primavera del año 39.
A partir de la ocupación alemana de Francia, en 1940, bajo el mando del régimen de Vichy, el campo pasó a ser un campo de concentración orientado, sobre todo, a recluir en él a judíos de distintos puntos de Europa, pero también a disidentes políticos y otras minorías como la gitana, homosexuales, etc... En esta segunda época también estuvieron recluidos en Gurs republicanos españoles.
Algunos trabajos de investigación, además del contacto directo del propio Gobierno con las familias, han confirmado el origen navarro de al menos 435 personas que pasaron por el campo de Gurs. Entre ellos y ellas, había ugetistas (el grupo más numeroso), afiliados a la CNT, comunistas, socialistas, miembros del PNV, de Izquierda Republicana o de Acción Nacionalista Vasca, o personas sin afiliación política conocida. "Todos ellos huyeron de la represión franquista a través de los Pirineos y no fueron pocos los que nunca regresaron y se vieron obligados a vivir en el exilio, en Francia, o, incluso, a un segundo exilio en tierras americanas", ha apuntado el Ejecutivo foral.
En 2017 el Gobierno de Navarra celebró un acto oficial de memoria que fue completado en 2024 con la colocación de un monumento, que consta de una placa con la silueta del mapa de Navarra que recoge todos los nombres y un tótem, rodeado por árboles que representan las distintas zonas de Navarra, lugar en el que la consejera ha realizado este domingo una ofrenda floral.