MADRID 12 Abr (EUROPA PRESS)
Seguro que alguna vez has ido a recoger la ropa del tendedero, has tocado una prenda y te ha surgido la duda: ¿está todavía húmeda o simplemente fría? Aunque parezca fácil distinguirlo, no siempre lo es.
Sobre esta situación tan habitual ha hablado en Instagram el ingeniero químico Diego Fernández, conocido en redes sociales como Renovando Con Ideas, en un vídeo en el que explica por qué el tacto puede engañarnos y qué herramienta se puede usar para comprobarlo mejor.
POR QUÉ CUESTA SABER SI LA ROPA ESTÁ HÚMEDA O SOLO FRÍA
Según detalla, la piel humana no detecta la humedad de forma directa, sino sobre todo la temperatura y la presión. Por eso, cuando una camiseta, un pantalón o una toalla están fríos, el cerebro puede interpretar que siguen mojados, aunque no siempre sea así.
La explicación está en la evaporación. Cuando una prenda conserva algo de agua, esa humedad se va evaporando y, durante ese proceso, la tela pierde calor, por lo que su temperatura baja. El problema es que, si la ropa está solo ligeramente húmeda, esa diferencia puede ser pequeña y resultar difícil de apreciar solo con la mano.
CÓMO USAR UN TERMÓMETRO INFRARROJO PARA COMPROBAR SI LA ROPA ESTÁ SECA
Para comprobarlo con más precisión, Fernández propone usar un termómetro infrarrojo, un utensilio habitual en cocina que permite medir la temperatura de una superficie sin necesidad de tocarla y que además puede encontrarse a precios asequibles (entre 10 y 20 euros en tiendas especializadas).
Primero, recomienda medir la temperatura de una superficie seca, como por ejemplo una pared. Después, hay que apuntar con el termómetro al centro de la prenda. Si ambas temperaturas son prácticamente iguales, la ropa ya estaría seca. En cambio, si la tela marca varios grados menos, eso indicaría que todavía conserva humedad y que conviene dejarla más tiempo en el tendedero.