PAMPLONA 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Producto Interior Bruto (PIB) de Navarra creció un 2,3% en el año 2025, por debajo del 2,7% estimado en el año 2024. En este mismo periodo de tiempo, la economía española registró un incremento del 2,8%.
Según el Instituto de Estadística de Navarra, este menor dinamismo de la economía navarra proviene, desde la óptica de la oferta, de la moderación mostrada en las ramas industriales y de servicios de no mercado, compensadas en parte por el avance observado en los servicios de mercado y en las ramas agrícolas.
Desde la óptica de la demanda, se atenúa la demanda interna con una aportación de 2,3 puntos porcentuales debida fundamentalmente al menor crecimiento estimado en la formación bruta de capital. El gasto en consumo final, si bien modera ligeramente el ritmo de avance, mantiene elevadas tasas de variación. Por su parte, la demanda externa cifra su contribución positiva al agregado en una décima porcentual.
En el último trimestres de 2025, el PIB de Navarra registró un crecimiento del 2,1% en relación al mismo trimestre del año 2024, la misma tasa que el trimestre anterior. Es una estimación que ratifica la obtenida en el avance de la Contabilidad Trimestral de Navarra realizada por el Instituto de Estadística de Navarra. En este mismo periodo España registró un crecimiento del 2,7% y la UE-27, del 1,4%.
Desde el punto de vista de la oferta, en el cuarto trimestre del año los servicios de mercado reflejan el crecimiento más destacado del periodo (3,5%), siendo los servicios ligados a las actividades administrativas y servicios auxiliares la rama que refleja el mayor dinamismo. Los servicios de no mercado (1,1%) aceleran el ritmo de crecimiento, mientras que las ramas constructoras mantienen la tasa de variación del trimestre anterior (2,6%). Esta evolución contrasta con el descenso observado en la actividad industrial (-0,5%) y la moderación del crecimiento de las ramas agrícolas (1,4%) respecto al trimestre anterior.
En cuanto a la demanda, destaca el crecimiento del gasto en consumo de los hogares e ISFLSH o consumo privado, que se mantiene en el 3,4%, al tiempo que las Administraciones públicas, o consumo público, aceleran el ritmo de avance al 2,2%, en términos interanuales. Por su parte, la inversión o formación bruta de capital crece ligeramente respecto al trimestre anterior.
Las exportaciones descienden el 1,9% respecto al mismo trimestre del año anterior, al tiempo que las importaciones registran una caída del 1,7%. La demanda externa, que es la diferencia entre exportaciones e importaciones, pasa a tener una aportación negativa al PIB.
El Producto Interior Bruto a precios corrientes registra un crecimiento del 5,4%, cuatro décimas más que el trimestre anterior. Por la vía de la renta, la remuneración de asalariados registra un crecimiento del 6,2%, superior al 4% estimado en el excedente bruto de explotación, formado por la remuneración de las personas autónomas y los beneficios empresariales.
En el cuarto trimestre de 2025 el empleo refleja un crecimiento del 1,2%, cuatro décimas menos que la tasa estimada en los puestos de trabajo asalariados.