PAMPLONA 18 Sep. (EUROPA PRESS) -
UGT de Navarra reclamó hoy un plan estratégico de inversiones, de unos 65 millones de euros, para la planta de Luzuriaga de Tafalla, con el objetivo de garantizar su futuro, y el de la zona, para los próximos 30 años. Para ello, piden la "necesaria implicación de las administraciones".
Así lo señaló esta mañana en rueda de prensa el secretario general de MCA-UGT de Navarra, Lorenzo Ríos, que compareció acompañado de Ignacio Rey, miembro de la Comisión Ejecutiva de la Federación y trabajador de la empresa, y de Santiago Brun, miembro de la UGT en el comité de empresa de Victorio Luzuriaga. Los tres mantuvieron previamente una reunión con la dirección de la planta para trasladarles sus reivindicaciones.
El objetivo, según explicó Ríos, es "evitar que en el futuro esta planta deje de ser competitiva", y en consecuencia, "contribuya al declive industrial de la comarca de Tafalla".
Actualmente, la fábrica, que emplea a 690 trabajadores y provee de materia prima al sector del automóvil, está sufriendo "una bajada muy importante en la actividad" y, por tanto, debe "anticiparse a problemas futuros", ya que además "es un sector altamente competitivo y sometido a cambios constantes a los que necesita adaptarse".
En concreto, Ríos planteó la necesidad de llevar a cabo un plan industrial, para los próximos 25-30 años, "que debe tener implícita inversión pionera en tecnología punta, maquinaria con más procesos en I+D+i y mejorar la productividad a través de la inversión tecnológica, siendo respetuosos con el medio ambiente".
Según las estimaciones realizadas, las inversiones podrían llevarse a cabo en una primera fase con un gasto de unos 40 millones de euros, y en una segunda, con otros 25 millones. A su juicio, esta medida "permitiría la consolidación y el desarrollo a largo plazo, para garantizar al máximo nivel el empleo e incluso permitir plantear en el futuro crecimiento industrial y de plantilla".
En este sentido, subrayó que UGT considera "absolutamente necesario aprovechar esta coyuntura de crisis para crear las condiciones necesarias para que cuando se produzca la reactivación económica la planta esté en las mejores condiciones" y sea competitiva "también a nivel europeo".
Por último, señaló que "por sí sola" la planta no puede hacer frente a estas inversiones, por lo que necesita de la "implicación de todas las administraciones y todos los agentes implicados en el sistema socio laboral".