MADRID 29 Mar. (OTR/PRESS) -
Es puro y duro realismo sucio. Escucho el emplazamiento-trampa de José Blanco para que el PP colabore y ceda puestos en la Mesa del Congreso y leo después las reacciones de algunos catecúmenos de las siglas que se dejan llamar periodistas. Para unos Pepiño pide lo imposible y para otros la derecha española nada tiene que ver con la europea: la nuestra es cabernaria, tabernaria, reaccionaria y todas las "arias" que ustedes quieran. Y hombre... tampoco es eso, ni lo uno ni lo otro.
Para que quede clara mi postura, si yo fuera todo el PP, cedería en la negociación de la Mesa porque en democracia es importante que las minorías estén representadas en todas las instituciones. Me parece lo lógico, lo elegante y lo natural. Y aun diría más: si yo fuera todo el PP me abstendría en la votación de la investidura tras explicar que si bien no estaba de acuerdo con todas las propuestas posibles de ZP, no podía ignorar el hecho de que es el partido más votado y por tanto el que debe presidir el Gobierno. Eso sería lo lógico desde mi lógica, desde una cierta seriedad democrática que todos los partidos -no sólo el PP- deberían entender, aceptar y hasta promover. Pero va a ser que no.
Imagino que al lector no le habrá pasado inadvertida mi calificación a lo dicho por José Blanco: el "emplazamiento-trampa". Y es que lo que no vale es pedir generosidad, hablar de la búsqueda de consenso como prioridad para esta legislatura, enaltecer el diálogo como única vía para sacar el país adelante y luego salir por los cerros de Úbeda, que es lo que ha hecho Blanco: si el PP no cede, ya demuestra que viene con el talante de crispación y enfrentamiento. Así que, como parece que no ha cedido, incluso antes de que haya Gobierno, el PSOE ha puesto ya la proa y el calificativo al principal partido de la oposición. Es posible que Blanco tenga razón, pero sus propias palabras, ese emplazamiento-trampa, deja también a las claras que la intención de los socialistas no parece ir por un nuevo clima de diálogo.
Pero aun admitiendo que creo que el PP se equivoca, habrá que reconocer que se le pide generosidad con unos grupos que fueron los que promovieron y participaron en el lamentable "cordón sanitario" para aislar por completo al partido de Génova, otros que firmaron ante notario que jamás pactarían con el apestado, o los que acudieron al famoso pacto del Tinell. Hombre... pedir que ahora el apestado ofendido reparta generosamente su cuota de poder entre los ofensores, es quizás, pedir demasiado. Pero así es la democracia y si lográramos en cada nueva legislatura hacer borrón y cuenta nueva, seguramente nos iría mucho mejor a todos.
No sé que va a pasar; seguramente por mucho que se especule, nadie lo sabe. Pero estoy absolutamente convencido de que la sociedad española no va a aguantar más esa "porca miseria" con la que nos obsequiaron todos en la legislatura anterior. Una cosa es la dialéctica de las ideas y otras el insulto, la antidemocracia, la injusta instrumentalización de casi todo lo que no debería ser de nadie -desde el dolor hasta la justicia- y el intento de aislar la voluntad de diez millones de españoles que tampoco quieren, pese a que algunos destemplados pida "mas caña", una oposición destructiva. Vienen muy mal dadas: la crisis va a ser más larga y mas dura de lo que nos han dicho, pero se puede salvar entre todos. Allá ellos con lo que hagan, pero no han empezado bien. Ninguno.
Andrés Aberasturi.