- Clinton ofrece a Zapatero el apoyo de la administración Obama en la lucha contra el hambre
MADRID, 26 Ene. (OTR/PRESS) -
El director general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf, advirtió hoy que el hambre es una pandemia en expansión en este primer tramo del siglo XXI. Según los datos oficiales de la ONU la cifra de personas que pasan hambre se acerca cada vez más a los 1.000 millones, un dato que es para Diouf "más inquietante" que los que se registraron en 1996. Es precisamente esta situación la que están intentando solucionar los dirigentes de los 120 países que participan hoy y mañana en Madrid en la Reunión de Alto Nivel sobre seguridad alimentaria organizada por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Durante la misma, la nueva secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, ofreció a Zapatero mediante videconferencia el apoyo de la administración Obama en la lucha contra el hambre.
El máximo responsable de la FAO subrayó que la seguridad alimentaria es una "condición primordial para la paz y la seguridad en el mundo" y alertó de que en 2008 las previsiones apuntan a que los hambrientos en el mundo han aumentado en más de 40 millones, lo que situaría la cifra total en 963 millones de personas que sufren en el mundo hambre y desnutrición. Esta cifra que ya se acerca peligrosamente a los 1.000 millones de hambrientos es para Diouf "más inquietante" que la registrada en 1996.
En su intervención, el responsable de la FAO señaló que de forma paradójica, la producción mundial de cereales en 2008 ha alcanzado "un nuevo récord" y debería bastar para alimentar a la población mundial hasta 2009, dijo el también vicepresidente del equipo de alto nivel del secretario general de la ONU para la crisis alimentaria mundial. En este sentido, Diouf llamó la atención sobre el hecho de que los recursos destinados a sostener la agricultura y la ganadería en los países pobres y en desarrollo haya caído en los últimos años --hoy representa sólo el 3 por ciento de la ayuda al desarrollo mundial, cuando en 1980 representaba un 18 por ciento-- por lo que instó a la comunidad internacional a "movilizar recursos adicionales" en ese sentido.
Al respecto saludó la decisión de la UE de destinar 1.000 millones de euros para ayudar a los productores agrícolas del tercer mundo, pero advirtió de que la financiación en este campo aún dista mucho de estar a la altura de las necesidades.
También alertó de que la caída del precio de los alimentos registrada desde junio no debe interpretarse como el "final" de la crisis alimentaria, porque la contracción de los precios, unida a la "incertidumbre económica" podría "desalentar" las inversiones de algunos agricultores. Y si la siembra de la próxima campaña se reduce, volvería a producirse un "brusco" aumento de los precios, quizás incluso más fuerte que el registrado en 2007 y 2008.
Diouf concluyó su intervención esperando que en estos dos días de reuniones en Madrid se anuncien "contribuciones concretas" para luchar contra el hambre porque, subrayó, el desafío al que se enfrenta la comunidad internacional no consiste sólo en alimentar a casi 1.000 millones de hambrientos, sino en garantizar el sustento a los 9.000 millones de ciudadanos que se prevé que poblarán el mundo en 2050, para lo que será necesario "duplicar la producción agrícola mundial".
CLINTO OFRECE LA AYUDA DE EE.UU
En el encuentro no ha podido estar presente la nueva secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien sin embargo quiso ofrecer, mediante un video, al Ejecutivo español el apoyo de la Administración Obama para luchar contra el hambre en el mundo. En su alocución, subrayó que el presidente Obama ha dejado claro que el alivio del hambre en el mundo es una "prioridad absoluta" para su Administración. "Como dijo en el primer día de su mandato, 'a los ciudadanos de los países pobres os prometemos trabajar a vuestro lado para hacer que vuestros cultivos florezcan y corran las aguas limpias; para alimentar a los cuerpos y las mentes hambrientas", recordó.
La secretaria garantizó que tanto ella como Obama pretenden otorgar mayor atención a la seguridad alimentaria y, en concreto, a que los países en desarrollo "puedan invertir en la producción de alimentos", que tengan acceso a éstos "a precios asequibles", así como a la educación y la tecnología. En este sentido, aseguró que la Administración Obama está "comprometida" en intentar construir una nueva colaboración entre países donantes, naciones en desarrollo, agencias de Naciones Unidas, ONG y el sector privado, entre otros actores, para "coordinar mejor las políticas" con el objetivo de cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio que la comunidad internacional se fijó en el año 2000.
Advirtió de que la inseguridad alimentaria y la subida de los precios de los alimentos representa una "amenaza para la prosperidad y la seguridad en muchos países en desarrollo" y alertó de que millones de personas corren el riesgo de verse empujadas hacia la pobreza, lo que haría peligrar la consecución del primero de los Objetivos del Desarrollo del Milenio, que pretenden reducir a la mitad la pobreza extrema y el hambre en 2015. Y con una población hambrienta los Gobiernos y los países son más vulnerables a la inestabilidad, añadió la secretaria.
MORATINOS PIDE MÁS RECURSOS
Por su parte, el ministro de Exteriores español solicitó hoy a la comunidad internacional un "aumento sustancial" de los fondos que destinan para financiar el sector agrícola y programas de nutrición en los países pobres y en desarrollo. Moratinos lanzó este mensaje en la inauguración de la Reunión de Alto Nivel sobre seguridad alimentaria que arrancó esta mañana en Madrid, bajo la organización del Gobierno español y Naciones Unidas.
El jefe de la diplomacia española propuso crear un mecanismo para "canalizar recursos" a nivel global hacia el sector agrícola y proyectos de nutrición que no supondrá crear ninguna nueva institución, ya que valdría con usar las agencias de desarrollo ya existentes. Además, animó a las naciones más ricas a que sigan el ejemplo español y se comprometan a destinar en 2012 el 0,7 por ciento de su Producto Interior Bruto a Ayuda Oficial al Desarrollo, al tiempo que dio su apoyo a la Alianza Global para la Agricultura y la Seguridad Alimentaria que pretende lanzarse en esta reunión.
Una reunión que no ha gustado a agricultores y organizaciones agrarias que se han sentido excluidas. Así, la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) criticaron no haber sido invitados a esta cumbre en donde no pueden aportar "sus preocupaciones o prioridades", "mientras organizaciones y colectivos de las más distintas orientaciones y procedencias pueden lanzar sus mensajes ecologistas, medioambientalitas o indigenistas", señalaron. También la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) lamentaron su ausencia y la de "los principales interesados". Por este motivo, considera necesaria una "profunda" reestructuración del sistema alimentario mundial.
Varios miembros de esta asociación participaron, además en la firma de una declaración junto a unas 40 organizaciones que reclaman la soberanía alimentaria, "una solución sencilla a la crisis si se acompaña de la voluntad política necesaria", según estas organizaciones. En su representación medio centenar de personas se manifestaron hoy en Madrid en contra de esta reunión.