- La policía gala cifra en 500 los activistas que tenía en los noventa ETA, tanto clandestinos como 'legales', en Francia y España
MADRID, 11 Feb. (OTR/PRESS) -
La Justicia francesa condenó a cinco y cuatro años de cárcel, respectivamente, a los etarras Asier Quintana y Gracia Morillo. Ambos están acusados de pertenencia al aparato internacional de la banda terrorista. Por otro lado, también en Paris, continua el juicio contra el ex jefe militar de ETA, Ibón Fernández Iradi, alias 'Susper', por el intento de asesinato de un gendarme en noviembre de 2001. Hoy declaró el responsable de la Unidad vasca de la sección Antiterrorista de la policía judicial gala, Laurent Hury, que cifró en unos 500 los activistas que tenía ETA en la década de los noventa, tanto clandestinos como 'legales', repartidos entre Francia y España.
Asier Quintana y Gracia Morillo fueron condenados a cinco y cuatro años de cárcel, respectivamente, por el Tribunal Correccional de París que también establece en la sentencia la prohibición de volver a pisar suelo francés una vez cumplida su condena. Quintana y Morillo no se encontraban en la sala en el momento de la lectura de la sentencia y tampoco asistieron al juicio. Los dos miembros de ETA, 'veteranos' militantes de la organización terrorista con varios años en la clandestinidad, fueron detenidos en la localidad francesa de Saints el 25 de enero de 2006.
Quintana perteneció al 'comando Madrid' desarticulado en noviembre de 2001 mientras que Morillo huyó a Francia en 1996, escapando de la operación contra el comando 'Donosti', con el que colaboró cuando lo integraban a Javier García Gaztelu, 'Txapote', Valentín Lasarte e Irantzu Gallastegi.
Y también en París, pero en este caso en el Tribunal de lo Penal, continuó el juicio contra 'Susper' por el intento de asesinato de un gendarme en 2001 y pertenencia a banda armada. En la sesión de hoy compareció el jefe de la Unidad vasca de la sección Antiterrorista de la policía judicial gala, Laurent Hury, que describió la estructura de ETA en el momento de la detención y señalo que durante la década de los noventa las autoridades francesas cifraban en medio centenar el número de militantes que la banda terrorista tenía repartidos entre Francia y España.
LOS PAPELES DE 'SUSPER'
También recordó cómo el hallazgo de los llamados 'papeles de Susper', incautados tras su primera detención, en suelo Frances el diciembre de 2002 de la que escapó cuatro días después, permitió en su momento el arresto de casi 150 personas, no sólo miembros de la banda sino aspirantes a serlo, dado que en la documentación incautada aparecieron listados con los nombres de las personas captadas por Susper para incorporarse a ETA. Hury también recordó que tras su segunda detención, en diciembre de 2003, quedó demostrado que el etarra ocupaba la cabeza del aparato militar de ETA tras la caída dos meses antes de José Antonio Olarra Guridi y Ainoa Múgica
Además, durante la vista de hoy pidió la palabra Antonio Agustín Figal Arranz, el etarra que viajaba con 'Susper' cuando el dirigente etarra acribilló al gendarme. Lo hizo para denunciar que la justicia francesa tiene en cuenta declaraciones de etarras realizadas en España en condiciones de "tortura". 'Susper' también se quejó ante el tribunal de haber sido golpeado en el momento de su detención.
El presidente de la sala, el magistrado Ives Jacob, le recordó a 'Susper' que en el dossier del caso elaborado por los expertos no figura nada sobre este asunto, poniendo así de relieve la "contradicción" entre sus declaraciones y los hechos.