Publicado 15/11/2013 12:00

Escaño cero.- Tirón de orejas

MADRID 15 Nov. (OTR/PRESS) -

Leer para creerlo. Ahora resulta que los señores que forman parte del gobierno de la UE han decidido darnos un tirón de orejas porque dicen que no estamos haciendo bien los deberes que nos han puesto y que los desequilibrios económicos de nuestro país no son de recibo. Y lo dicen ellos, sí, con el comisario Olli Rehen al frente para echarnos la bronca.

A lo que parece los euroburócratas de Bruselas, entre otras cosas, a España el alto nivel de paro y de deuda pública y privada. Incluso amenazan con ponernos una multa de nada menos que de mil millones de euros si no nos aplicamos y resolvemos esos desajustes que tanto les molestan. Pero no conformes con la amenaza instan al Gobierno a que continúe con las reformas y se preguntan si acaso la reforma laboral se ha quedado corta y el tijeretazo a las pensiones es escaso.

Yo la verdad no salgo del asombro ante tanta desfachatez. Y es que si en nuestro país el paro se ha convertido en un mal endémico es a cuenta de esa política de extrema austeridad impuesta desde Bruselas, es por esa reforma laboral salvaje que en vez de parar la sangría de los despidos la ha aumentado además mermando derechos de los trabajadores.

En cuanto a las pensiones me gustaría a mi saber cuánto van a cobrar el señor Barroso o el señor Rehen y el resto de los comisarios cuando se jubilen. Estoy segura de que las suyas no serán pensiones de seiscientos, ochocientos o mil euros, sino pensiones cuantiosas de esas que les permitirán continuar manteniendo un elevado nivel de vida.

Recortar las pensiones o elevar más la edad de jubilación, me parece a mí que nos resultaría insoportable por más que al comisario Rehn y compañía les parezca que aún hay margen para apretarnos más el cinturón.

La realidad es que el gobierno de Mariano Rajoy está aplicando disciplinariamente las políticas decididas y ordenadas desde Bruselas y esas políticas solo han producido más paro. De manera que venir ahora a echarnos la bronca por el alto nivel de paro suena a broma de mal gusto.

Verán, yo siempre he sido una entusiasta de la UE, pero no de esta UE. Ahora mismo los que mandan en la Unión Europea están desmontando sibilinamente la Europa del bienestar que hemos conocido y lo hacen repitiendo el mantra de que el Estado del bienestar es cosa del pasado, que ya no nos lo podemos permitir. Los mandamases de Bruselas están trabajando denodadamente para que Europa sea un espacio en el que prime el sálvese quién pueda, en el que la sanidad que hasta ahora era un derecho gratuito y universal pase a manos privadas, a manos de los que hacen negocio a cuenta de la salud de las personas. De la educación y la cultura me da pena hasta hablar.

Pero volvamos al tirón de orejas que nos dan desde Bruselas. Para la oposición las advertencias de la UE son un varapalo para el Gobierno por su empeño de vender que estamos saliendo de la crisis.

Para el Gobierno es solo un recordatorio de que aún quedan cosas por hacer. Para los ciudadanos, los sufridos ciudadanos, víctimas de los dictados y las doctrinas económicas imperantes que consisten en poder despedir rápido y barato, en congelar pensiones, en cortar el grifo del crédito, en no invertir porque hay que ahorrar, en imponer tal austeridad que ahoga la economía, las advertencias de Bruselas son una burla.

A lo que parece los mandamases de Bruselas están elaborando un detallado informe sobre la situación de las economías de los países de la UE del que darán cuenta en la primavera del 2014. Será entonces cuando decidan si nos multan o no. Y si nos multan, si nos hacen pagar mil millones de euros será el culmen del despropósito. El pirómano poniendo multas a los afectados por el incendio. O sea el colmo.

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado

Foto del autor

Antonio Casado

Anatomía de un anviersario

Foto del autor

Rafael Torres

El horror de las reformas

Foto del autor

Fernando Jáuregui

Sánchez es un fuera de serie, de verdad

Foto del autor

Fermín Bocos

Resucitar el Frankenstein