MADRID 3 Abr. (OTR/PRESS) -
Los políticos ,en campaña electoral,suelen prometer el paraíso. Quienes aspiran a gobernar abruman a los ciudadanos con promesas, y quienes están gobernando diseñan un futuro ideal.Hasta aquí todo normal, el problema es cuando los gobernantes se empeñan en maquillar la realidad hasta rozar el engaño. Y eso exactamente es lo que sucedió durante la última campaña, cuando ya eran más que evidentes los sintómas de crisis económica y desde el gobienro en funciones, empezando por su vicepresidente económico, se empeñaban en que como mucho padeceriamos una desceleración, pero poco más. Incluso desde el gobierno se atrevieron a calificar de antipatriotas a quienes osaban señalar que las cosas de la economía no andaban bien.
Bueno pues para el futuro inmediato ya sabemos a que atenernos: se va a reducir el crecimiento económico, se va a reducir la creación de empleo, el superávit público se va a reducir, y habrá una recesión importante en el sector de la construcción que ha sido, en los últimos años, el principal motor de la economía española. Y todo esto no lo digo yo, lo dice el Banco de España, poco sospechoso de no estar con el Gobierno.
En un informe de este organismo se dicen estas y otras cosas ,es decir se encienden las señales de alerta por más que hayan cuidado el lenguaje para no escribir la palabra "crisis" en un intento, supongo, de no dejar malparado al gobierno. Pero la crisis haberla, haila, como las meigas, y solo hay que mirar alrededor para darse cuenta. Lo peor es que desde el Gobierno se aseguraba que aquí no pasaba nada y que no iba a pasar y por lo pronto nos anuncian que para 2009 el paro puede alcanzar el 10 por ciento.
Verán, como Pedro Solbes es sin duda un político solvente que sabe de lo suyo, es evidente que sabía mejor que nadie la que se nos venía encima, pero ha preferido echar balones fuera y no explicar a los españoles la realidad. Ya sé que en campaña electoral nadie se tira piedras contra su propio tejado, pero entre eso y negar la realidad hay un espacio amplio en que se situa la verdad.
Lo menos que cabe esperar es que el nuevo gobierno Zapatero reconozca a los españoles la realidad y sobre todo que expliquen cómo van a abordar está crisis. Es de suponer que en la sesión de investidura Rodriguez Zapatero hará alguna alusión al problema, aunque habida cuenta lo dado que es nuestro presidente a vender humo de colores envuelto en una buena dosis de supuesto talaneto, lo mismo nos dice que estamos estupendamente y que en el futuro vamos a estar mejor. Zapatero es muy suyo.
Julia Navarro.