- Entusiasmo en las filas de Ciutadans, que promete empezar a trabajar por la Cataluña "soñada"
BARCELONA/MADRID, 2 Nov. (OTR/PRESS) -
Una vez más, el president de la Generalitat se decidirá en los despachos de los partidos catalanes, y, una vez más, ERC será la fuerza política decisiva, con "más de una llave" para formar el nuevo Ejecutivo. Las dos formaciones mayoritarias de Cataluña reconocieron en la noche de hoy, aunque de forma indirecta, este hecho, y socialistas y convergentes, dejaron caer sus mensajes hacia el lado de los republicanos con moderada cautela. Sólo dos partidos tuvieron ocasión de aparecer exultantes ante sus simpatizantes, ICV y la nueva formación con representación en el Parlament: Ciutadans, que prometió a sus seguidores comenzar a trabajr "por la Cataluña soñada".
"Por octava vez consecutiva, CiU ha ganado las elecciones al Parlament de Cataluña". La lectura del líder de la federación nacionalista, Artur Mas, de la jornada electoral se basó en "decir las cosas tal y como son, sin presumir en absoluto". "El partido con más apoyos y más votos CiU", proclamó Mas, que lanzó este mensaje "para los que hace tres años discutían quién había ganado" y destacando que la federación se ha hecho con 38 de las 41 comarcas y las cuatro circunscripciones.
Sin embargo, Artur Mas es consciente de que no gobernará si no llega a un acuerdo con ERC y dedicó buena parte de su intervención a lanzarle órdagos a los republicanos. "Actuaremos con sentido de país, generosidad y humildad, porque para construir el próximo Gobierno será necesario un dialogo intenso con otras fuerzas", resaltó, antes de dejar caer una clara llamada a ERC: "no se trata de hacer discursos de izquierdas o derechas, sino pensar en lo que quiere la gente, un Gobierno fuerte que pueda tomar decisiones y que sea capaz de negociar con el Gobierno español". "A nosotros nos encontrarán para hablar de políticas de progreso y futuro", sentenció.
Tras reconocer, "faltaría más", la victoria de CiU, el candidato del PSC, José Montilla, consideró que los convergentes han fracasado "en convertir las elecciones en un referéndum contra el tripartito". Reconoció "el retroceso" del PSC, algo a "analizar" para hallar "los errores cometidos, como el fin precipitado de la legislatura y el poco tiempo que hemos tenido para popularizar un nuevo candidato". En todo caso, resaltó que "ninguna fuerza tiene el apoyo para formar Gobierno. Es la hora de dialogar y pactar", al tiempo que manifestó su firme intención de formar "un gobierno catalanista y de progreso, con sólida base parlamentaria, al servicio de la gente y que despliegue el Estatut".
Si CiU y PSC lanzaron guiños, el líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, se dejó querer. Aunque también dejó claro "el fracaso" de los convergentes por plantear las elecciones como un referéndum, el presidente republicano señaló que todavía "no ha tomado posición" respecto a quién le dará la "llave" de la Generalitat. Carod resaltó que no era el momento de hablar de pactos, pero prometió que las negociaciones irán "al ritmo más rápido que sea posible, dejando el tiempo que haga falta, pero sin hacer esperar innecesariamente al pueblo de Cataluña". "Hemos consolidado un espacio propio y hoy una fuerza política imprescindible es la izquierda nacional independentista", proclamó.
ENTUSIASMO DE CIUTADANS
Sin duda el candidato que más euforia puso en su intervención fue Albert Rivera, de Ciutadans, que en apenas seis meses ha conseguido representación parlamentaria, un hecho inédito en nuestra democracia. En medio de gritos de 'Libertad' y con un discurso mitad en español y mitad en catalán, el líder más joven del Parlament prometió a todos sus simpatizantes trabajar por una Cataluña "donde la inversion en educación y vivienda sea más importante que invertir en selecciones catalanas; donde nuestro conseller en cap no se entreviste con bandas terroristas; donde los parlamentarios puedan hablar en la lengua que les apetezca; donde se pueda oir español y catalán a la vez y no te llamen facha".
El candidato de ICV, Joan Saura, también se mostró especialmente satisfecho por los resultados obtenidos por su formación. Siendo el primero de todos los candidatos que compareció para hacer su lectura de la jornada, el ecosocialista proclamó "hemos ganado" y resaltó "el hecho histórico" de haber conseguido un escaño en la circunscripción de Lleida. "Hay una nueva mayoria de izquierdas en Cataluña fundamentalmente gracias a nuestro crecimiento", subrayó Saura, único candidato que ha defendido la reedición del tripartito durante toda la campaña electoral.
Fue el líder del PP, Josep Piqué, el que hizo más hincapié en la alta abstención de estas elecciones, según el líder de los populares catalanes, este extremo debería "preocupar" y lleva a "una reflexión" a todos los políticos. "El porcentaje de participación confirma y enfatiza alguno de nuestros mensajes: que hace falta otra forma de hacer política que no se centre solamente en debates estériles, en el espectáculo, en todas esas cosas que no tienen que ver con los problemas de la gente". Para Piqué, los resultados son un "fracaso" tanto para CiU, como para el PSC y cualquiera de las dos opciones de Gobierno -CiU-ERC o tripartito- son "negativas para Cataluña".