- Uno de cada cuatro consumidores trata de recortar el gasto en alimentación.
MADRID, 7 Oct. (OTR/PRESS) - La desconfianza creciente del consumidor ante la incierta situación de la economía hace que cada vez los consumidores compren menos productos alimenticios y éstos sean más baratos. De hecho, uno de cada cuatro ya está intentando disminuir sus gastos en lo más esencial: la alimentación.
Los consumidores redujeron un 2,8% la cantidad de productos en la cesta de la compra, escogieron artículos con precios más baratos, como los de marca blanca, y retrasaron o suspendieron las compras menos urgentes en el primer trimestre del año como consecuencia de la crisis, según indicó hoy el director de unidad de negocio de Nielsen, Pedro José Domínguez. Durante la presentación del estudio Nielsen 'En tiempos de cambio', Domínguez explicó que aunque los españoles mantienen sus actos de compra, un 26% de la población ya está intentando disminuir sus gastos de alimentación.
"El consumidor tiene más información que nunca gracias a los medios de comunicación, por lo que aumenta la crisis psicológica entre la población y se produce una reacción más dura", destacó Domínguez en rueda de prensa.
Respecto a las previsiones para el próximo año, aseguró que el entorno económico cambia día a día y que las cifras varían enormemente, si bien pronosticó que la seguna mitad del año 2008 puede presentar una peor situación. Domínguez destacó que una de las fórmulas de contener el gasto es la compra de más productos con marca de distribución o 'marcas blancas', que representan ya el 43,2% de todos los artículos de gran consumo que adquieren los hogares españoles .
Respecto a los diferentes mercados, Domínguez subrayó que en los productos de gran consumo y farmacia se han reducido las compras y se se han sustituido marcas y artículos por otros más baratos.
CONTRACCION DE CONSUMO EN OCIO
En otros mercados como el de entretenimiento, telefonía móvil, tabaco, hostelería y ferretería, hay una clara contracción del consumo, mientras que en otros mercados como el de automoción, electrodomésticos y descanso, empiezan a aplazarse las compras no urgentes. La facturación de productos de gran consumo que componen la cesta básica de la compra mantuvo una tasa de crecimiento entre enero y agosto de 2008 del 6%, pero a consecuencia en su mayor parte del aumento de los precios en un 4,4%, ya que el volumen de las ventas apenas crece un 1,5%. En este sentido, el crecimiento de las ventas se sitúa en porcentajes muy moderados, inferiores al 2% mensual, mientras que los precios presentan una clara evolución alcista.