8 de abril de 2020
 
Actualizado 22/07/2008 19:14:59 +00:00 CET

Crónica Gobierno.- Rajoy ofrecerá a Zapatero un acuerdo de no disponibilidad presupuestaria contra la crisis como el del 96

- Advierte que lo único que los socialistas pueden celebrar hoy son cien días "sin ideas y sin gobernar"

CIUDAD REAL/MADRID, 22 Jul. (OTR/PRESS) -

Recetas del pasado para la crisis de hoy. El presidente del PP, Mariano Rajoy, acudirá mañana a La Moncloa para reunirse con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con varias propuestas bajo el brazo para paliar la crisis. Entre ellas estará un acuerdo de no disponibilidad presupuestaria como el que ya se llevó a cabo en 1996 para afrontar la crisis económica, "de forma que será una muy buena señal para los mercados y ayudará a recuperar la confianza", según afirmó el propio Rajoy que también aprovechó para cargar contra el Ejecutivo de socialista del que dijo que lo único puede celebrar en estas fechas son 100 días "sin ideas y sin gobernar".

Tras reunirse en Ciudad Real con alcaldes populares de todo el país, Rajoy insistió en que su intención de cara a su reunión de mañana con Zapatero es que el encuentro se centre en tratar de paliar los efectos de la crisis económica, sin restar fuerza a las políticas sociales. "De esta crisis se va a salir, pero lo que queremos desde el Partido Popular es que se salga cuanto antes y con las menores consecuencias negativas posibles, por eso queremos colaborar con el Gobierno y así se lo haré saber mañana a José Luis Rodríguez Zapatero", proclamó.

"Quiero que esta sea la legislatura de los problemas reales de las personas y ahora mismo el principal es la crisis que está afectando a las familias y las empresas", proclamó Rajoy que aseguró que el PP ya ha presentado "un paquete de medidas y una agenda económica", algo de lo que "carece" el Ejecutivo de Zapatero, "por lo que harían bien en atendernos, ya que nosotros sabemos gestionar una crisis", señaló. Entre estas medidas destaca el acuerdo de no disponibilidad presupuestaria que ofrecerá a Zapatero, una medida que ya se llevó a cabo para afrontar la crisis del 96

El líder del PP defendió esta medida de contención del gasto corriente ante la necesidad de controlar el presupuesto por la desaceleración económica, y apostó por desarrollar políticas de austeridad en las cuentas públicas, aunque siempre manteniendo las políticas sociales. "Será una muy buena señal para los mercados y ayudará a recuperar la confianza", afirmó.

Precisamente estas discrepancias sobre el gasto público se perfilan como el principal escollo para lograr un acuerdo 'anti-crisis' entre Zapatero y Rajoy en su reunión de mañana. De hecho, el portavoz del PP en la Comisión de Justicia e Interior del Congreso, Federico Trillo, puso muy en duda que Zapatero acepte "plan de choque" que mañana le propondrá Rajoy, con la "congelación" de gasto público porque "de entrada" Zapatero se niega a reducir el "gasto social".

A ello habrá que sumar las evidentes discrepancias en la agenda de ambos líderes, ya que, con la lucha antiterrorista aparcada de la confrontación entre Gobierno y oposición, la economía es el gran tema que Rajoy llevará al encuentro mientras que Zapatero ya ha expresado su intención de centrar la reunión en la justicia, y especialmente la renovación del Consejo del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional. En este sentido el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, manifestó que "si hablan de economía será porque Rajoy ha querido" ya que "si hubiera sido por Zapatero se hubiera hablado del CGPJ y nada más".

CIEN DÍAS SIN GOBIERNO

Durante su intervención, Rajoy también aprovechó para referirse al acto organizado por el Gobierno que bajo el lema 'Sin complejos' conmemorará esta tarde los cien primeros días de Legislatura. Para el líder del PP lo único que Zapatero y los suyos pueden celebrar son cien días "sin ideas y sin gobernar" porque, afirmó, este período de tiempo ha sido un "paradigma de lo que no se debe hacer porque no han gobernado".

Además, criticó el lema elegido, que considera una falta de respeto a los españoles, y denuncio que este acto previsto sólo servirá para criticar al PP, "porque, ¿qué van a celebrar? Quizá el déficit, los últimos datos que hemos conocido de la Seguridad Social o la inflación". Para terminar Rajoy exigió al Gobierno que se ponga a trabajar y "a gobernar" en lugar de "generar líos y divisiones" como, a su juicio, se hizo en la anterior legislatura.