- Mañana se pone en marcha el 'Plan Nápoles Segura' que se incluirá en un proyecto más amplio con especial hincapié en la educación
NÁPOLES/MADRID, 2 Nov. (OTR/PRESS) -
"La criminalidad no es sólo un problema de Nápoles, es un problema de todo el Sur de Italia". Casi 50 muertos en lo que va de año en la ciudad de Nápoles han encendido todas las luces de alerta dentro del Gobierno de Romano Prodi, que se enfrenta a una de las mayores crisis de seguridad ciudadana relacionada con el crimen organizado de toda Europa. 'Il Professore' ha evitado por ahora el despliegue del Ejército en las calles de Nápoles o poner en marcha "una legislación de urgencia", como han sugerido algunos. De momento, el Gobierno pondrá en marcha el 'Plan Nápoles Segura', seis días antes de lo previsto, que se incluirá en un amplio proyecto social y económico para todo el país.
"Ya son 49 muertos desde el inicio del año. Este es un círculo que debemos romper a través de una estrecha cooperación entre el Estado central y las administraciones locales. Necesitamos un esfuerzo común", consideró el primer ministro italiano tras reunirse con el arzobispo de Nápoles, Crescenzio Sepe, y con el presidente de la región de Campania -cuya capital es Nápoles- Antonio Bassolino. Aún así, Prodi remarcó que "el número de muertos es inferior al registrado el año anterior" y que no se trata de "una emergencia especial" que requiera una "legislación de urgencia".
Para el primer ministro, la clave se encuentra en relanzar la economía en la Campania y en el Mezzogiorno -la macrorregión que abarca el Sur de Italia- en general, un proyecto que hasta el momento ha resultado "frustrante". "La criminalidad es aquello que ha impedido al Mezzogiorno el salto adelante que han dado España y otros países del Sur de Europa", resaltó Prodi en declaraciones al rotativo 'Corriere della Sera', que insistió en que para estos planes salgan adelante es "necesario romper con el pasado" y la tradicional disputa Norte-Sur y "hacerlo con la estrecha cooperación entre el Estado central y las autonomías locales con un esfuerzo absolutamente común".
Mañana, el ministro del Interior, Giuliano Amato, llevará ante el Consejo de Ministros el 'Plan Napoles Segura', para su rubrica seis días antes de lo previsto. Este plan contra la criminalidad en una ciudad en la que, de un millón de habitantes, más de 4.000 tiene antecedentes penales por 'asociación camorrista', prevé, entre otras cosas, al menos mil agentes más de las Fuerzas de Seguridad velarán por el orden en las calles. La instalación de videocámaras de vigilancia activas las 24 horas en los puntos neurálgicos de Nápoles y el aumento de las patrullas motorizadas -que cobran especial importancia a la hora de circular por los callejones del centro- son otros de los aspectos que contempla este proyecto.
EDUCACIÓN A LA CIUDADANÍA
Sin embargo, este plan del Ministerio del Interior italiano se enmarca en lo que Prodi vino a llamar la "cuestión Nápoles" y que introdujo en un plan más amplio, de ámbito nacional y no sólo limitado "a la represión", sino que hará especial hincapié en la educación en la legalidad, en la Justicia y en la solidaridad. "Un impulso en el que debemos converger todos y durar en el tiempo, en torno a los jóvenes y en las escuelas", explicó 'Il Professore', que añadió que esta "socialización" se llevará a toda la Macrorregión del Mezzogiorno multiplicando los "centros de socialización" en el Sur de Italia.
Prodi hizo especial hincapié en rechazar cualquier tipo de relación entre el recrudecimiento de la violencia en el Mezzogiorno y el indulto aprobado recientemente por el Parlamento transalpino. "El indulto era necesario por la emergencia que se vivía en las cárceles" y fue "una decisión de todo el Parlamento", resaltó 'Il Professore', según el rotativo 'Corriere della Sera'. Con este "procedimiento" el Ejecutivo de Prodi trató de aligerar la presión que vivían las instituciones penitenciarias italianas, "en situación límite". Con esta medida, muchos criminales salieron a la calle, entre ellos, Vicenzo Di Lauro, hijo del capo del clan Di Lauro.
Además, el primer ministro respondió a los políticos que le acusan de practicar una política económica "meridionalista": "Debemos darle al Mezzogiorno lo que es del Mezzogiorno", proclamó Prodi, que recalcó que, si bien las inversiones económicas "no deben abandonar el Norte", la zona tradicionalmente rica de Italia "debemos darle instrumentos de recuperación al Sur".