Actualizado 08/08/2007 19:30 CET

Crónica Laboral.- Los inmigrantes cambían de lugar de residencia con cuatro veces más frecuencia que los españoles

- Mientras que la movilidad de la población española no supera el 3%, la de los inmigrantes alcanza ya el 11%

MADRID, 8 Ago. (OTR/PRESS) -

La significativa llegada de inmigrantes en los últimos años ha elevado el índice de cambio de residencia de la población en España, compensando los escasos traslados de la población nacional. Así, mientras que el porcentaje de movilidad entre inmigrantes alcanza el 11%, el dato entre la población española ni siquiera alcanza el 3%, según informó el Banco de España en un artículo sobre la población extranjera a la movilidad geográfica del trabajo.

El análisis considera tanto los desplazamientos interprovinciales como los que tienen lugar dentro de cada provincia. La población española se ha caracterizado por una movilidad reducida, pero la creciente llegada de extranjeros ha incrementado la media, puesto que el 11% de movilidad entre extranjeros contrasta con el reducido 3% de desplazamientos de españoles dentro de las fronteras.

La tendencia a este respecto se aceleró hasta alcanzar el 4% en 2006, tras 25 años a partir de 1960 en los que el porcentaje se mantuvo alrededor del 1%. A partir de los años ochenta, la movilidad interna se estableció en torno al 2%, y subiendo.

A tenor de los datos observadosa lo largo del tiempo, el Banco de España establece una clara relación entre el incremento de la inmigración y el baremo de movilidad interna. En cualquier caso, tanto para la población extranjera como para la española, el mayor número de movimientos se registran dentro de una misma provincia.

VARIABLES LABORALES

Los inmigrantes escogen una primera provincia de residencia a su llegada a España por la cantidad de compatriotas que residen en esa misma zona. Sin embargo, a la hora de trasladarse por el terriotorio una vez llegados, las variables laborales cobran mayor relevancia que la menor o mayor presencia de extranjeros. Situación similar se da entre la población española.

Para el Banco de España, esto es "especialmente cierto" en el caso de las salidas de población a nivel provincial. En este sentido, y en el caso de la población inmigrante, el índice está negativamente relacionado con las tasas de actividad y ocupación, mientras que para los españoles esta vinculación es "prácticamente nula".

Por todas estas razones, el Banco de España concluye que los inmigrantes parecen responder en mayor medida a las variantes laborales de los mercados, al menos durante sus primeros años de estancia en el país. Gracias a estos desplazamientos, la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez observa que se podrían llegar a reducir los "marcados diferenciales" entre regiones en tasas de ocupación y paro.