2 de abril de 2020
 
Actualizado 30/09/2008 19:44:11 +00:00 CET

Crónica Motor.- Seat expone a los sindicatos un recorte de la producción de 21.000 coches en Martorell este año

- La plantilla de Nissan en Barcelona exige garantizar el empleo antes de pactar más flexibilidad productiva

BARCELONA, 30 Sep. (OTR/PRESS) -

La caída en picado de las matriculaciones de automóviles en España y de las exportaciones europeos sigue dejando secuelas en diferentes factorías. Asi, la dirección de Seat empezó a negociar hoy con los sindicatos una plan que prevé la reducción de producción de 21.000 vehículos hasta fin de año. Por otro lado, la plantilla de Nissan en Barcelona exige garantizar el empleo antes de pactar más flexibilidad productiva.

La fábrica de Seat en Martorell (Barcelona) prevé reducir la producción de 2008 en 21.000 coches respecto al calendario previsto hasta final de año, mediante paros de diversos días y bajadas de carga diaria. La filial de Volkswagen y el comité de empresa empezaron hoy las conversaciones para pactar el plan, todavía sin acuerdo. El descenso en la carga de trabajo en la planta catalana afectará a unos 6.000 trabajadores, según cálculos del comité de empresa, que rechazó pactar estas medidas con la dirección por no estar incluidas en el convenio.

Seat propone parar 15 días entre noviembre y diciembre la línea de producción de los modelos Altea y León, lo que afectará a todos los turnos, así como parar cinco días la línea del Ibiza en el mismo periodo. También planea reducir la carga de trabajo en la línea del Ibiza durante una semana, pasando de producir 960 a 850 vehículos diarios, lo que supone 110 coches menos al día.

Tras la reunión, fuentes del comité de empresa explicaron a Europa que por ahora no pactarán estas medidas, ya que con su aplicación "se sobrepasa la bolsa de horas de flexibilidad pactada en el convenio". Los sindicatos argumentan que 2009 "no se ve positivo para recuperar la bolsa de horas", y que no van a agotar la flexibilidad "sin garantías" de lo que pasará después. Con todo, en los próximos días dirección y comité seguirán negociando para llegar a un acuerdo.

Este reajuste de la producción del fabricante automovilístico español se produce después de que el 9 de septiembre Seat anunciara otra reorganización en la planta, que pasaba por la supresión del turno de noche de la línea 2 (modelos Altea, León y Toledo), en el que trabajan unas 500 personas, la supresión de todos los fines de semana productivos previstos para septiembre y octubre, y la aplicación de medidas de flexibilidad que ya se están aplicando.

En conjunto, este "paquete" de adaptaciones al contexto que vive el sector de la automoción --con una caída de las ventas de hasta el 40%-- provocará que la factoría catalana reduzca su producción anual de las 440.000 unidades previstas a las 400.000, según el comité. PROBLEMAS EN NISSAN

También en Barcelona, la plantilla de Nissan ha amenazado a la dirección con no pactar más días de flexibilidad hasta que la empresa no dé a conocer el calendario productivo hasta final de año y concrete si esta medida servirá para mantener "el nivel de producción y empleo" en la planta de la Zona Franca, de acuerdo con fuentes sindicales.

Según explicaron fuentes de la empresa, el desacuerdo radica en una interpretación dispar del convenio en lo referido a la flexibilidad a la baja. "Nosotros hacemos uso de ella de forma correcta, cuando hay una bajada de la demanda en una coyuntura difícil", explicó un portavoz de la compañía.

La dirección del grupo automovilístico ha convocado para la próxima semana una reunión con los representantes del comité para desencallar la situación. Este encuentro evita que los trabajadores cumplan su amenaza de acudir a trabajar a partir de mañana y hasta el viernes a la planta de Zona Franca en Barcelona.

Estos tres días son jornadas pactadas con los responsables de Nissan para aplicar la flexibilidad y para la producción por la situación de la demanda. Los trabajadores aceptaron cumplirlas pero advirtieron que no realizarán más hasta que "se aclare la situación". Los trabajadores temen agotar la flexibilidad pactada con la empresa para evitar el ERE anunciado en enero y que afectaba a 450 personas. Se niegan a aplicar más jornadas de paro productivo sin conocer si servirá para evitar los despidos.

Nissan presentó un ERE en enero justificado por la supresión de un turno de trabajo en la línea de fabricación del todoterreno (Navara y Pathfinder). Posteriormente, pactó con los sindicatos un plan de bajas voluntarias y otras medidas alternativas como la flexibilidad hasta final de año.