Actualizado 19/04/2007 22:09 CET

Crónica Pesca.-La flota cantábrica pide al Gobierno que denuncie los "incumplimientos" franceses en la captura de anchoa

- La flota del Cantábrico exige que no se venda la anchoa pescada por Francia, de la que se han comercializado ya 10 toneladas

SANTANDER, 19 Abr. (OTR/PRESS) -

La flota de bajura de todo el Cantábrico-Noroeste se reunió hoy para unificar posturas. Los pescadores exigen reunirse con la ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa, y que el Ejecutivo denuncie los "incumplimientos" franceses relativos a la pesca de la anchoa. Además, insisten en que se prohiba la venta del producto, incidiendo en que sólo el miércoles se vendieron más de 10 toneladas de anchoa en Francia.

A cuenta de la anchoa, los pescadores en el Cantábrico se enfrentan a los Gobiernos español y francés. Hoy se reunieron representantes de la flota de bajura de Cantabria, Galicia, Asturias, Guipúzcoa y Vizcaya en Santander para reclamar que el Gobierno denuncie los "incumplimientos" por parte de Francia del acuerdo europeo que emplazaba al próximo 23 de abril el inicio de la pesca experimental de la anchoa. Sin embargo, el pasado 15 de abril, diez barcos franceses salieron a faenar.

El presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Cantabria, Tomas Cos, reclamó que la ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa, se reúna con ellos urgentemente. Los reproches al Gobierno le tachan de "no estar a la altura", según palabras del presidente de la Cofradía de Guipúzcoa, Jaime Tejedor. Los pescadores reclaman firmeza ante la posición francesa de "no cumplir ningún acuerdo" y de "estar desafiando al Estado de Derecho". Tejedor considera que la ministra "tiene un currículum que no tiene parangón" y que su actitud "va a acabar" con toda la flota de bajura.

IMPEDIR LA VENTA

Los pescadores insisten en que la anchoa pescada durante el período de faena experimental no llegue a los mercados y se vuelque antes al mar. La postura ratificada hoy en la reunión de la flota de bajura por unanimidad es la de no comercializar esta pesca y que ni siquiera llegue a puerto. Tejedor subrayó que, de momento, esto está permitido por la UE y el miércoles mismo se vendieron más de 10.000 kilos de anchoa en Francia. "Lo grave es que se dé dinero para hacer la investigación científica y los franceses se quieran aprovechar de las dos cosas", añadió.

Respecto a la prohibición de la comercialización, el Gobierno vasco anunció hace unos días que reforzará la vigilancia para que no llegue anchoa procedente de estas pescas a su mercado, una postura loable para los trabajadores de la mar. Compromiso que, de hecho, "todas las comunidades deberían asumir", según Cos. Para defender sus reivindicaciones, además, la flota solicitirá apoyo no sólo político, sino también de consumidores, mayoristas y conserveros.

"No queremos guerra en la mar", sino "asegurar nuestro futuro", insistió Tejedor. Por ello, demanda "justicia y protección" ante la "permisibilidad de la Comisión Europea y el Gobierno de España" ante los incumplimientos de Francia.