Actualizado 08/01/2007 20:03 CET

Crónica Suceso (3).- 64 años de cárcel para el hombre que mató a su ex pareja y a sus dos hijos tras incendiar su casa

- El acusado ha negado durante todo el proceso su implicación en los hechos

VALENCIA, 8 Ene. (OTR/PRESS) -

La Audiencia de Valencia ha condenado a 64 años de prisión a Ismael Pablo Rodríguez, el hombre que mató a su ex compañera y a dos de los hijos, de 7 y 5 años, que la pareja tenía en común incendiando la casa de la fallecida, en 2004. Asímismo tendrá que pagar 120.000 euros en concepto de imdemnizaciones a los herederos de Jenny Lara, un tercer hijo en común que vivía con el homicida, una indemnización de 210 euros a la persona que sobrevivió al incendio y que se encontraba aquella noche en la vivienda y 4.320 euros por quebrantar una orden de alejamiento.

Los hechos se produjeron el 30 de abril de 2004, después de que el acusado acompañara a su hijo mayor a casa de la madre a visitar a ésta y a sus hermanos. Cuando el homicida volvió a recoger a su hijo éste le comentó que había un amigo de la madre en casa, acto seguido Rodríguez mantuvo un enfrentamiento con la fallecida por el telefonillo que algunos vecinos pudieron escuchar. Tras el episodio del telefonillo Ismael Pablo se dirigió a su casa y la mujer llamó a la Policia sin que ésta localizara al acusado.

Tras llegar a su casa, el hombre cogió las llaves de casa de su madre al hijo que vivía con él y sobre las 4.00 horas se presentó en el domicilio de Jenny Lara donde arrojó una bolsa de gasolina por debajo de la puerta, a sabiendas de que el dormitorio principal se encuentra junto a ella, después la prendió fuego.

La Sala ha concluido que es culpalble porque el acusado tuvo un enfrentamiento con la víctima a través del telefonillo, porque tres personas lo vieron salir de la calle del inmueble de las víctimas mientras veían las llamas, porque a su hijo le faltaban las llaves de casa de su madre y porque cuando le fueron a detener a su domicilio, a las 5 de la mañana, tenía puesta una lavadora sólo con su ropa. Todas estas pruebas han resultado concluyentes aunque el hijo mayor de la pareja declarara que ignoraba lo que había hecho su padre durante toda la noche y el propio acusado negara los hechos.

INTENCIÓN HOMICIDA DEL ACUSADO

El acusado tenía una clara intención homicida según la sala ya que prendió fuego a la puerta principal de la casa sabiendo que era la única vía de escape, así también arrojó un líquido inflamable para que el fuego se propagara de una manera más rápida y también porque sabía perfectamente que en la casa había gente y esperó a que estuvieran dormidos para sorprenderlos. Además los informes psicológicos de los servicios sociales revelan la "escasa presencia" de los niños en el horizonte mental del acusado ya que estaba obsesionado con la madre.

Mientras se desarrollaba el fuego, la mujer trató de pedir auxilio a su amigo, pero éste no pudo llegar hasta la habitación de ella por el denso humo que había ya en el recibidor y se refugió en un balcón desde donde pudo ser rescatado, convirtiendose así en el único superviviente del macabro incendio.

Cuando la policía se presentó en casa del acusado, éste no abrió la puerta y les instó a volver "al día siguiente, de día y con una orden judicial", pero finalmente hacia las 7 de la mañana el acusado accedió a salir dle domicilio diciendo a los agentes que ya tenía la maleta hecha porque sabía que se iba a la cárcel ya que su ex pareja le quería "buscar la ruina".