- Los informes médicos confirman que las tres víctimas fallecieron por inhalación de monóxido de carbono
GERONA, 12 Feb. (OTR/PRESS) -
El informe de toxicología realizado a la madre y a sus dos hijas que aparecieron muertas el pasado 23 de diciembre en su casa de Caldes de Malavella (Girona), confirmó que la muerte de todas ellas es accidental y debida a la inhalación de monóxido de carbono procedente de la mala combustión de una chimenea. De esta forma, se descarta la hipótesis que se barajaba en un principio, la de que había sido un infanticidio, tras el cual la madre se habría suicidado.
La víspera de Nochebuena, los Mossos d'Esquadra encontraban a Esperanza C.V, de 42 años y a las niñas Wanda y Alicia, de 4 y 9 años, estiradas en sus respectivas camas, sin signos externos de violencia. Las dos menores ya estaban muertas cuando llegaron los servicios médicos de urgencias, mientras que la mujer estaba semiinconsciente, aunque finalmente no se pudo hacer nada por su vida y falleció. El hecho de que el padre de las niñas hubiera perdido la vida en un accidente de tráfico pocos meses antes, creó la hipótesis de que la mujer, medicada por depresión, hubiera envenenado a sus hijas y posteriormente se hubiera suicidado.
Sin embargo, tras las investigaciones, los Mossos descubrieron indicios que contradecían estas sospechas, pues en la cocina había arroz hervido y pastillas que confirmaban que la madre estaba cuidando de las pequeñas que estaban pasando la gripe. Además, se encontraron en la casa de la urbanización 'Turis Club', los regalos para esa Navidad. Estas contradicciones llevaron a la policía autonómica a pedir un análisis toxicológico, que hoy ha hecho público el diario 'El Punt', en una información recogida por otr/press, y que confirma que las tres víctimas fallecieron al inhalar monóxido debido a la mala combustión de una chimenea.
Las niñas Wanda y Alicia también presentaban una pequeña dosis de medicamentos, lo habitual para tratar la gripe, según explicaron los expertos, es decir, que no pudieron causar una sobredosis a las menores, aunque sí ayudar a que les afectara en mayor medida el efecto del monóxido.
UN GIRO A LA INVESTIGACIÓN JUDICIAL
Tras este hallazgo, la investigación judicial ha dado un giro. Los indicios que apuntaban a un doble infanticidio y a un suicidio se transformaron en una muerte accidental. El caso ha creado una gran repercusión social en las localidades de Caldes de Malavella y también en Santa Coloma de Farners, donde la mujer trabajaba en una guardería. A los compañeros de colegio de las dos menores se les va a facilitar atención psicológica, para ayudarles a entender la razón de la muerte de las dos hermanas.
Las compañeras de Esperanza C.V, explican que a parte de su baja por depresión, acudía a su trabajo con normalidad. Según explica el diario, ellas entienden ahora episodios como el que le sucedió a la fallecida el día antes de su muerte, cuando la mujer se calló haciéndose un corte en la barbilla, un accidente por el que tuvo que ir al hospital. Según los médicos, este incidente puede interpretarse como que Esperanza ya sufría una pequeña intoxicación que le llevó a perder el equilibrio, pues la paralización muscular es el primer síntoma.