CIUDAD DE MÉXICO, 15 May. (OTR/PRESS) -
México rindió este sábado un sentido homenaje al escritor Carlos Fuentes del que este domingo, 15 de mayo, se cumplen cuatro años de su muerte.
Amigos, familiares y conocedores de la obra del escritor mexicano, se dieron cita en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México para recordar la vida y la obra del reconocido autor, cuya obra póstuma, 'Aquiles o el guerrero y el asesino', será publicada próximamente.
"He titulado este homenaje Carlos Fuentes está hoy aquí porque estará con tres libros publicados post mortem, y que en esta ocasión, en el cuarto aniversario de su muerte, deseamos recordar que su deseo fue: 'Quiero morir escribiendo'", compartió Silvia Lemus, viuda del escritor mexicano, en entrevista con la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes.
El escritor, narrador y diplomático murió el 15 de mayo de 2012 dejando huella como un referente del llamado "Boom" de la novela hispanoamericana en la década de los años 60.
Fuentes nació el 11 de noviembre de 1928 en Panamá, y su infancia la vivió en países como Argentina, Chile, Brasil entre otros países iberoamericanos.
Cursó su formación superior especializada en derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México y en Suiza, y al mismo tiempo que estudiaba trabajó en diferentes organismos gubernamentales hasta 1958.
A la edad de 12 años leyó por primera vez 'El Quijote', de Miguel de Cervantes (1547-1616), pasó gran parte de su adolescencia y juventud en México, donde vivió hasta 1968, informa la agencia pública mexicana Notimex.
Una vez dentro del grupo de intelectuales, creó y dirigió junto al escritor mexicano Emmanuel Carballo (1929-2014) La Revista Mexicana de Literatura.
Trabajó como becario en el Centro Mexicano de Escritores, de 1956 a 1957, colaboró con la revista "Siempre" y para 1960 fundó el periódico "El Espectador".
A la edad de 26 años publicó su primera obra titulada 'Los días enmascarados' (1954), publicación que dio auge a su carrera, estableciéndolo en el cuadro de jóvenes escritores de aquel tiempo.
El escritor incursionó también en el teatro con su obra 'Orquídeas a la luz de luna', en 1982, que se estrenó en la Universidad de Harvard. Dicha obra aborda temas políticos relacionados con la política exterior de Estados Unidos.
El trabajo literario de Fuentes fue reconocido con el Premio Nacional de Literatura de México en 1984, en el mismo año en el que terminó su novela 'Gringo Viejo', que empezó en 1948.
Para 1987 fue elegido como miembro del consejo de administración en la Biblioteca Pública de Nueva York, y también destacó en la misma ciudad como periodista, escribiendo para The New York Times, Diario 16, El País y ABC.
Otras obras son: "Las buenas conciencias" (1959), "La muerte de Artemio Cruz" (1962), "Aura" (1962), "Zona Sagrada" (1967), "Cambio de piel" (1967), "Cumpleaños" (1969) y "Terra Nostra" (1975).
También fue reconocido con los premios Xavier Villaurrutia (1976), Cervantes (1987) y Príncipe de Asturias (1994), además de la Medalla Belisario Domínguez (1999), Premio Internacional don Quijote de la Mancha (2008).
En el género de cuento publicó: "Chac Mool y Otros Cuentos" (1973), "Agua quemada" (1983), "El naranjo" (1994), "Los hijos del conquistador" (1992), "Inquieta compañía" (2004) y "Cantar de ciegos" (1964).
SITIOS QUE INSPIRARON A CARLOS FUENTES
Algunos recintos del Centro Histórico de Ciudad de México, los cuales inspiraron la narrativa sobrenatural de Carlos Fuentes, integran el recorrido de las 'Visitas Literarias' que organiza la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).
La cita es este domingo en la Alameda Central, donde la escritora y editora Gabriela Damián dará inicio al recorrido por los lugares que inspiraron al autor para escribir obras como "Aura" (1962) y "Cuentos sobrenaturales" (2007).
La escritora conducirá a los caminantes a través de la fantasmagoría oculta entre el tezontle y las celosías barrocas de la Calle de Donceles, evocando el olor a humedad, encierro y plantas podridas de la casona donde se desarrolla la novela corta más famosa del escritor.
"Aura es una historia magnífica, escalofriante, con elementos del horror gótico pero con una forma narrativa mucho más moderna. Chac Mool combina elementos prehispánicos con la vida cotidiana de un México instalado en la modernidad y el progreso para lograr que el lector se sienta ajeno a su realidad inmediata y viva la escalofriante sensación de enfrentarse a lo siniestro", señaló la también locutora en declaraciones difundidas por el INBA.
Para Gabriela Damián, este recorrido es una buena oportunidad para invitar al lector a adentrarse en los cuentos fantásticos de Fuentes. "Existe un prejuicio generalizado en esta clase de literatura, pues no se celebra tanto como la obra realista o más política", apuntó.
Sostuvo además que los cuentos sobrenaturales representan la parte más imaginativa, más lúdica, de un autor canónico a quien se le adjudican intereses más solemnes, distanciados de una exploración de la sombra de la condición.
"A veces creemos que nuestros modelos de fantasmas y monstruos no tienen nada que ver con nuestro entorno, calles y anécdotas cotidianas, pero al leer este tipo de obras nos podemos dar cuenta de que sí tenemos, esos referentes dentro de la literatura mexicana, una poética propia del horror, o de lo fantástico, y en abundancia", finalizó.