Actualizado 31/01/2007 01:00

Andrés Aberasturi.- Criterio

MADRID 31 Ene. (OTR/PRESS) -

Según la Real Academia, criterio es la "norma para conocer la verdad" y etimológicamente viene del verbo griego "juzgar". Pues justo eso es lo que nos falta. Tenemos talante, patriotismo, poderes, instituciones, partidos, medios de comunicación, libertad, un Senado que no se sabe para qué sirve, pero lo tenemos; por tener, tenemos hasta farmacias que están abiertas las 24 horas. Pero nos falta criterio, en la cosa del criterio hacemos agua por todas partes. También podía ser al contrario: nos sobran criterios y cada cual arrima el ascua al suyo de forma que la definición de la RAE, se nos hunde: difícilmente muchos criterios pueden coincidir en la verdad que suele ser única.

Pero no se trata de ponerse filosófico sino simplemente coherente. A mí el juez Garzón me hace mucho de sufrir: le admiro desde que era amigo de Gómez de Liaño y cuando se enfadaron, yo seguí, como el loco del bolero, admirándolos a los dos a la vez sin estar loco. Y no es fácil. Ahora Baltasar me sale con que ETA es ETA y lo que le rodea, no. Y claro, a uno le pilla esto como desprevenido. ¿Defendió Garzón esta idea siempre? ¿Ha cambiado de criterio? ¿Dónde está la norma para conocer la verdad, en qué juzgado, a que instancia hay que recurrir para consultar?

Y llega el PNV y agarra el cabreo del siglo -es natural- porque el lehendakari es llamado a declarar sobre su reunión con Otegi, el cual hasta que Garzón dijo lo que dijo, formaba oficialmente parte de ETA, pero no él, sino su organización, cosa difícil de entender ya para la que no existe un criterio válido. En ese sentido tiene razón el PNV al quejarse pero no así cuando afirma que el portavoz nacionalista se queja amargamente: "No se puede admitir que el lehendakari sea llamado a declarar como si fuera un delincuente común". Hombre, llamados a declarar van muchos -entro otros, Felipe González también fue llamado- pero declarar ante un juez no significa ser un delincuente común sino un ciudadano que habita un estado de derecho: se va se declara y depende de lo que diga el juez después, pues ya veremos; pero declarar ante un juez, hemos declarado muchos y no por eso somos delincuentes comunes. Le falta criterio a Urkullu. O le sobra al juez. O las dos cosas.

Y si ya no metemos en el turbio asunto de la instrucción por el trágico atentado del 11-M, ahí si que perdemos ya todos los criterios habido y por haber: ni normas, ni conocimiento, ni verdad. Cada día nos sorprende una nueva información que te deja los ojos del revés. El periódico 'El Mundo' insiste en su particular cruzada pero nadie le desmiente. Y mosquea. Yo no creo nada en las conspiraciones pero tengo una fe ciega en las chapuzas y visto lo que se va viendo, habrá que decidirse entre una cosa o la otra: o todo ha sido una enorme chapuza o algo de conspiración hubo. ¿A que no adivinan lo que creo yo que ha faltado y falta en todo este lío? Criterio, sencillamente criterio que -lo recuerdo una vez más- se define como "norma para conocer la verdad". Y ya se sabe lo malo que tiene la verdad: o te hace libre... o todo lo contrario. Lo malo es que veintiún siglos después nos seguimos haciendo la pregunta más trascendente y cínica de los santos evangelios: ¿...y dónde está la verdad? Luego, tranquilamente, se lavó las manos.

Andrés Aberasturi.

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