Antonio Casado.- Lo de ayer, lo de mañana

Actualizado 03/01/2009 1:00:18 CET
Actualizado 03/01/2009 1:00:18 CET

Antonio Casado.- Lo de ayer, lo de mañana

MADRID, 3 Ene. (OTR/PRESS) -

Empezamos por lo de ayer, el 2008 que ya se nos fue. Un año marcado en rojo por el fin de una bonanza económica que tenía los pies de barro. Lo mejor: la imagen de la España del siglo XXI que tan bien supieron difundir Rafa Nadal, Fernando Torres y Pau Gassol, entre otros. Lo peor: los cuatro asesinatos de ETA, que nos recuerdan que el País Vasco sigue siendo una excepción en la España democrática.

Dos grandes epígrafes se repartieron el interés de la agenda política nacional; las elecciones generales (9-M), en la primera mitad del año, y la crisis económica, en la segunda. El retrovisor también nos permite distinguir sucesos relevantes con tendencia a perderse en la bruma. Por ejemplo, la disputada asistencia del presidente de Zapatero a la cumbre del G-20, que iba a ser la tumba del capitalismo y se quedó en aburrido fin de semana en torno a un George Bush políticamente ultimado.

De las elecciones generales retenemos la discutida continuidad de Rajoy al frente del PP a pesar de la derrota y el mensaje bipartidista de las urnas. Si en las anteriores elecciones generales PSOE y el PP habían sumado el 80,2% de los votos, en las de 2008 la suma fue de casi el 84%. El retroceso electoral de los nacionalismos periféricos equivale a un mandato a los dos partidos centrales del sistema para entenderse en las grandes cuestiones de interés nacional.

Respecto a la situación económica, saldo negativo en todos y cada uno de los indicadores económicos útiles para medir el bienestar de los españoles. Quedamos a la espera de conocer el impacto real de las ochenta y tantas medias reactivadoras que, con cargo a fondos públicos, el Gobierno ha venido adoptando en siete entregas diferentes. Pero el escepticismo reina ante el este 2009 que acabamos de estrenar como el año de la recesión económica y sus dramáticas consecuencias en las cifras del paro, el precursor de todas las desgracias.

En lo político, el año nuevo estará marcado por las tres convocatorias electorales de la primavera: gallegas, vascas y europeas. Atención a las vascas, que Ibarretxe acaba de convocar para el 1 de marzo, donde la esperanza de un Gobierno comprometido con la Constitución es compartida por PSOE y PP. En estas vísperas preelectorales, Basagoiti y Patxi López deben saber que el achique de espacio a los nacionalistas forma parte de los bienes gananciales de los dos grandes partidos a escala nacional.

La crisis, en lo económico, y las expectativas electorales, en lo político, son, por tanto, los dos grandes trazos de la agenda de 2009. En lo uno o lo otro se pueden hilvanar las demás previsiones capaces de desestabilizar al Gobierno -consolidarlo en su caso- o alterar la navegación de esa nave que, según Zapatero, "es muy sólida y conoce muy bien el rumbo", y según Rajoy, está gobernada por las ocurrencias y la improvisaciones.

Antonio Casado

OTR Press

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